Opinión

Pensar III: Niveles de Inteligencia

La mayoría de nosotros aprendimos de forma vaga y empírica el significado de los conceptos: pensar, sentir, inteligencia, consciencia y espíritu

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Por: Santiago Heyser, Sr. y Santiago Heyser, Jr.

La mayoría de nosotros aprendimos de forma vaga y empírica el significado de los conceptos: pensar, sentir, inteligencia, consciencia y espíritu.

Al tener mayor claridad acerca de éstos, comprenderemos mejor quiénes somos y cómo funcionamos. No se trata solo de las definiciones y acepciones del diccionario, visto así son sólo palabras; la invitación es a comprender que estos conceptos describen partes del “todo” que nos conforma como personas, al diferenciar cada parte dejamos de mezclarlas y confundirlas al tiempo que comprendemos su interacción, capacidades y alcances; tenemos mayor claridad acerca de cómo somos y podemos hacer ajustes específicos en nosotros mismos, así como tenemos una mejor comprensión acerca de los demás. Haciendo una analogía con la salud, si nos vemos como un “todo” decimos “me siento mal”, cuando distinguimos cabeza, de estómago y músculos, podemos decir de forma específica: “me duele la cabeza”.

Comencemos por recordar que somos seres espirituales (Ser inmaterial y dotado de razón. RAE), asunto que nada tiene que ver con dioses, religiones ni creencias, solo tiene que ver con el cómo somos. Esta certeza la tenemos gracias a la facultad de la consciencia (Conocimiento inmediato o espontáneo que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones. RAE). Para empezar, contamos con un cuerpo que nos permite experimentar la realidad de la vida y tener sensaciones físicas… uno de sus órganos es el cerebro; al parecer, en el cerebro sucede el fenómeno de la mente (1. f. Potencia intelectual del espíritu. 3. f. Psicol. Conjunto de actividades y procesos psíquicos conscientes e inconscientes. RAE) y gracias al desarrollo evolutivo del cerebro humano, contamos con la facultad de pensar (1. tr. Formar o combinar ideas o juicios en la mente. RAE) y la facultad de la inteligencia (1. f. Capacidad de entender, comprender y resolver problemas); es decir, en el cerebro, donde habita “la mente”, está la capacidad de razonar, de pensar. Cuando esta capacidad es eficaz, nos describimos como inteligentes y cuando estudiamos más a detalle el concepto de inteligencia, encontramos que se puede dividir en: La inteligencia Intelectual y la Inteligencia Emocional. En un primer nivel, encontramos la Inteligencia Emocional, que podemos definir gracias al trabajo de Daniel Goleman como: “La capacidad de control de los propios sentimientos, la capacidad de mantener la calma y dominar la impulsividad.” En un segundo nivel, observamos la Inteligencia Intelectual, que describe el proceso de pensar, característica humana basada en nuestra capacidad de razonamiento y describe lo cognitivo, el pensamiento lógico y la capacidad de simbolizar; durante mucho años se evaluó solo la capacidad lógico-matemática con el modelo del Coeficiente Intelectual (C.I.) desarrollado por Alfred Binet. En los años 90s el psic. Howard Gardner viendo que se había puesto en un pedestal las inteligencias lingüísticas y matemáticas, pero que éstas no aseguraban el éxito en la vida profesional y social, se dio cuenta que había diferentes tipos de inteligencia y desarrolló el concepto que conocemos como “Las ocho inteligencias múltiples”, que son: 1. Lógico-Matemática. Capacidad de razonamiento lógico, mentalidad numérica, capacidad científica. 2. Lingüística. Capacidad de expresión verbal, comunicación, idiomas, inteligencia de los escritores. 3. Musical. Capacidad para armonizar, componer y orquestar música. 4. Corporal. Capacidad de armonizar el cuerpo, resistencia, desarrollo sensorial que distingue a: atletas, bailarines, artesanos, etc. 5. Espacial. Capacidad para formarse un modelo en un mundo espacial, está en la base de las artes visuales que distingue a: ingenieros, marinos, pintores, escultores, fotógrafos, etc. 6. Interpersonal. Capacidad social para comprender e interactuar con otros. Lo que facilita el trabajo en equipo y distingue a: maestros, vendedores, políticos. 7. Intrapersonal. Está orientada hacia adentro. Es el entendimiento de los aspectos internos de una persona y da acceso a comprender la vida interior emocional auxiliando en el control de las emociones y permite una visión del propósito de vida. 8. Naturalista. Sensibilidad hacia la biosfera. Capacidad de relacionarse, comprender e interactuar racionalmente con la naturaleza; lo que distingue a: biólogos y ecologistas.

Entrado en el siglo.XXI además de la inteligencia emocional e intelectual, se integró el tercer nivel: La Inteligencia Espiritual, que está basada en la sabiduría, nuestra capacidad de visión holista de la realidad profunda, de comprensión de contextos y totalidades significativas, es una inteligencia transpersonal porque se sitúa más allá del ego narcisista.

Gracias a los esquemas del Dr. Ramón Gallegos, podemos ver con claridad los diferentes niveles de inteligencia y compararlos, lo que nos permite tener más claridad acerca de nosotros mismos, potenciar nuestras habilidades, relacionarnos mejor con otras personas, procurar de forma positiva nuestro entorno y vivir de forma plena… ¡Así de sencillo!

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Un saludo, una reflexión.

Escritores y soñadores

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