Resurgen émulos de ‘Palillo’ ante la situación política

Durante las décadas de los años 50 y 60 en el siglo pasado, surgió un cómico que provenía del mundo de las Carpas de espectáculos más populares que ha habido en lo más recóndito de los barrios más pobres de las ciudades en desarrollo en nuestro país.

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Por: Mtro. Paulino Lorea Hernández

Durante las décadas de los años 50 y 60 en el siglo pasado, surgió un cómico que provenía del mundo de las Carpas de espectáculos más populares que ha habido en lo más recóndito de los barrios más pobres de las ciudades en desarrollo en nuestro país; pero donde tuvo mayor penetración social y éxito fue en la Ciudad de México.

Creó un estilo y tono de voz, pero más una comicidad política, con diálogos y monólogos de su creación que en mi concepto no han sido superados; me refiero al inigualable Jesús Martínez “Palillo”, cien veces imitado, pero jamás superado.

Esa genialidad y facilidad para la improvisación arriba del escenario se la han tratado de copiar; no usaba libretos o guiones, cada día, o mejor dicho cada noche, era una sorpresa, pues actualizaba sus diálogos o monólogos con los acontecimientos cotidianos. Confesaba que compraba los periódicos del día para leer las noticias y ver qué se le ocurría expresar libremente. Pintaba su rostro de una manera peculiar y usaba un sombrero de campesino que contrastaba con sus lentes de alta graduación.

Aunque sus diseños de sketches eran muy repetitivos y prácticamente los mismos, los argumentos y críticas políticas eran cada vez diferentes. Sus blancos perfectos eran los gobernantes en turno, sus corruptelas, sus errores, su ineptitud, verdaderas piezas de ironía, sátira, burla, broma, mofa, pitorreo, pero que fijaba en los espectadores con agudeza la crítica a la autoridad y al régimen establecido, como un ejercicio permanente y quizá el más característico que lo distinguió como nadie más lo ha hecho: LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN. También hacía referencia al entonces monopolio de Televisa, como lo llamaba. Por ejercer ese derecho fue encarcelado múltiples veces, según versión de él mismo, diez o más; sobre todo cuando se permitían los arrestos “por faltas a la autoridad”. Su primera vez fue remitido al salir del teatro donde trabajaba, por haber realizado un sketch humorístico, donde una persona se quejaba con otra de que la habían asaltado y el otro le recomendaba presentara una denuncia a la policía y resultaba que al acudir a la Delegación se daba cuenta de que quienes lo habían asaltado eran precisamente los policías; ahí concluía brevemente esa comedia y el público reía a carcajadas. Su ingenio no tenía límites.

Desde su natal Guadalajara llegó a la Ciudad de México, donde ya logró destacar inicialmente en la gran Carpa México en avenida Reforma Norte, pero después su actividad pasó a los Teatros Cervantes, Colonial, Blanquita, Lírico, Esperanza Iris y en el Margo.

Los periodistas de la época más autoritaria de México en materia de información, comentaban que Jesús Martínez “Palillo”, trabajaba llevando consigo la Suspensión de un Amparo expedida por un Juez Federal para evitar las detenciones al terminar sus actuaciones, salía por la parte trasera de los teatros, porque enfrente siempre le enviaban patrullas con policía, sobre todo en la época del Regente de la Ciudad de México Don Ernesto P. Uruchurtu a quien dedicaba muchas de sus críticas, durando en su cargo catorce años, le apodaban “El Regente de Hierro”, pero para “Palillo” era solo de trapo, o como él le decía “una florecita más”, con que se adornaba la Ciudad de México.

En la película “Tivoli” se quiso emular a un cómico-político como “Palillo”, con el personaje del “Tiliches”, encarnado por Alfonso Arau, pero en realidad de muy pobre cuño, existiendo la leyenda viviente, desconozco porqué no lo incluyeron; creo lo más atractivo fue la aparición de la entonces joven vedette Lyn May

En la columna Perspectiva (viernes 16/abril/AM2 pág. B-5) denominada “El Desquite”, el Ing. Enrique Gómez, hace un parangón entre aquella época de autoritarismo cuando “los medios vivían amenazados por la censura”, y la de ahora, con el surgimiento de dos comediantes y un periodista, críticos acres del gobierno en turno. Se refiere a Víctor Trujillo con su personaje “BROZO”, a Chumel Torres y a Carlos Loret de Mola; los “Palillos” actuales y modernos que con las nuevas tecnologías y las redes sociales son atendidos por millones de personas con sus humorísticas y duras críticas.

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