Van de nuevo

Las importaciones de calzado asiático presentan mejoría.

Hasta Camboya y Myanmar importan zapatos a México.

El zapato escolar, el más dañado de la industria zapatera.

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Por: Francisco Horta Gómez

Van de nuevo

 

Una vez más lo logramos, llegamos al viernes. Por si fueran poco la cantidad de retos que tiene el sector zapatero las importaciones han vuelto a crecer en lo que va de este en comparación a lo registrado el año pasado, sin embargo siguen siendo por fortuna menores a las registradas en el 2019.

De enero a mayo de 2020 y 2021,  los datos de la Ciceg reportan que pasó de 13.18 por ciento a 18.84 por ciento, considerando zapatos impermeables, sintético, piel, textil y el resto, siendo plástico el que ha regresado a las “andas” en cuanto a mayor crecimiento.

Lo sucedido era de esperar, y en su momento el propio presidente ejecutivo, Alejandro Gómez Tamez lo mencionó: La baja de importaciones será solamente por unos meses, pues tan pronto los países como China y Vietnam salgan de la contingencia sanitaria que ellos mismos causaron, esto volverá a salir un dolor de cabeza para México, por el daño que ocasiona a su industria, y sobre todo en momentos en donde la débil economía hace que el zapato chino sea una opción, por su costo irrisorio con el que entra al territorio mexicano.

Aunque de antemano sabemos que la duración del producto será muy reducida.

Los principales

Además de China y Vietnam los destinos que se enlistan como principales importadores de calzado a México son Brasil, Camboya, India, Guatemala, España, Myanmar e Italia.

La que sí es buena noticia es que han mejorado el valor de producción de la zapato de exportación, así como las ventas al extranjero.

Recientemente llegó un grupo de empresas de calzado que participaron en una feria en Canadá y la próxima semana saldrá otro grupo al evento de Atlanta Shoes Market, en coordinación con la gente de la Ciceg y la Cofoce.

Así que en la próxima edición de Sapica a realizarse el próximo mes también hay confianza de que un mayor número de compradores internacionales haga presencia en el evento.

Zapatito azul

 

El tema que sí es preocupante es el de los fabricantes de zapatos escolar.

Ayer durante la rueda de prensa convocada por la Ciceg se reafirmó que luego de más de 15 de meses de haber iniciado la pandemia el tipo de calzado más dañado es el escolar.

En México como es costumbre el tema de la certeza no se nos da, y en este caso bien pudiera justificarse que menos en una pandemia sin antecedentes y con un control alejado a lo que pudiera resultar eficiente para contraerlo.

Pero, bueno ese es otro tema que nos llevaría varias líneas a platicar, así que mejor regresemos con el punto de los productores de calzado para las escuelas.

Son poco más de 200 las empresas que se dedican a este tipo de zapato, únicamente considerando los que están agremiados a la CICEG y traen una completa incertidumbre, que ya no saben a quién creerle, con eso de por un lado unos dicen que si o si va el retorno a clases presenciales, pero otros le ponen más mesura y al mismo tiempo la realidad hace pensar que ya no saben en cuál de las dos posibilidades confiar.

Ese factor les ha ocasionado que muchos nuevamente se tomen con cautela el arranque de nuevos modelos y los que ya iban aventajados han decidido de igual forma esperar el desenlace a finales de este mes, por que ambos lo que si tienen claros es que no quieren que nuevamente los zapatos se les queden en bodega y las pérdidas económicas nuevamente los lleven a la lona.

Ayer tocaron un punto que es de considerar, porque a pesar de un posible regreso a clases presenciales, aún no se define si las escuelas pedirán a los alumnos presentarse nuevamente con zapato y uniforme oficial, o se permitirá al menos por este segundo semestre que vayan con ropa normal, lo cual podría ser una buena noticia para las familias que no gastarán, no así para los fabricantes de calzado y ropa.

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