Pandemia y suspensión de clases ‘pegan’ a fabricantes de uniformes escolares

Reportan industriales textileros 33 millones de piezas en bodegas ante nula demanda por COVID; alrededor de 80 empresas en el estado hacen 50% del suéter que se consume a nivel nacional

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Por: Silvia Millán Rivas 

Las ventas de uniformes escolares en México cayeron estrepitosamente durane el último año debido a la pandemia. Foto: Silvia Millán Rivas

Las ventas de uniformes escolares en México cayeron estrepitosamente durane el último año debido a la pandemia. Foto: Silvia Millán Rivas

Guanajuato.- La cancelación de clases presenciales le dejó a José Artemio Zavala Alcantar un pago retenido de 200 mil pesos. Al empresario le deben seis mil suéteres escolares que entregó en diciembre del 2020.

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Y es que la ausencia de estudiantes en las escuelas debido a la pandemia por COVID-19 afectó a esta industria.

Alrededor de 33 millones de uniformes escolares fabricados entre abril de 2020 y mayo pasado a nivel nacional  se quedaron en las bodegas, ante la falta de ventas.

“La producción de suéter escolar que se manufactura en Guanajuato representa el 50% de lo que se consume en el país”, dijo Fernando de la Vega Araiza, director general de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive) Guanajuato.

Este año los fabricantes, por precaución, dejaron de producir uniforme escolar, en lo que se refiere a suéter.

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De la Vega precisó que esta decisión no fue tanto pensando en que no haya clases, sino que los mismos fabricantes dejaron de hacerlo esperando que la situación sea clara. 

Respecto a la confirmación de retomar las clases presenciales admitió que no saben cuál será el destino del año escolar. 

Esperamos que las escuelas nos hagan pedidos aunque sea sobre el mismo ciclo escolar”, comentó.

“En la entidad son más de 80 las empresas que se dedican a la fabricación de uniformes como complemento de su producción; el resto del año elaboran otros productos”, explicó.

El líder textil en la entidad anticipó que para fin de año esperan que las cosas mejoren y que los talleres ya fabrican lo que se venderá en las tiendas departamentales en fin de año.

“Guanajuato podría cerrar cerca de las cifras que tuvo en 2019, todo depende de cómo se termine el año”, consideró.

Anticipó que de momento se abrió una oportunidad para la industria nacional, ya que los almacenes no están trayendo contenedores de China por temas de logística. 

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Los fabricantes del país pueden suplir el 60% de la producción que se importa.

“Es una oportunidad para el fabricante mexicano suplir lo que China ha dejado de enviar”, aseveró.

No tienen mercado

José Artemio Zavala Alcantar cuenta con un taller ubicado en Moroleón desde 1991. 

El empresario  actualmente se dedica a la fabricación de suéter, ensamble y chaleco de dama, ya que el suéter escolar dejó de tener demanda.

Detalló que los fabricantes comienzan con la producción escolar en diciembre y concluyen en mayo, pero que este año no se realizó. 

“Todavía traigo una persona que nos adeuda 200 mil pesos del año pasado”, lamentó.

Expuso que de ese pedido fueron seis mil piezas que se entregaron y que no puede exigir que se las paguen para evitar la devolución.

Reconoció que muchos de los pequeños productores que se dedicaban a la fabricación de uniformes ya no están colocando nada y que esto termina afectando a los proveedores de hilos, que igualmente se quedan con su producción intacta.

La expectativa es que los colegios particulares pudieran ser los que pidan, aunque en la realidad las escuelas no están exigiendo el uso del uniforme.

Por último Zavala precisó que en estos meses viven en una burbuja de inflación, pues de febrero a la fecha el gas ha tenido un incremento del 50% y es un insumo esencial para el planchado.

La producción instalada de la fábrica es de mil 500 prendas por semana, misma que se redujo al 50%.

De momento las tiendas departamentales y de catálogo ya voltean a Moroleón y ya comienzan a realizar pedidos.

Uno de los retos es la liquidez, pero la expectativa es que puedan lograr una buena venta y cobranza para tener un buen año; sin embargo, deben dar crédito para poder colocar la mercancía.

Una parte importante de su producción se está moviendo en el país entre grupos de mujeres que venden en otros estados. 

MCMH

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