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Esperan nuevo ciclo

Los negocios dedicados a la venta de útiles y uniformes pasan por difíciles tiempos debido a las clases virtuales.

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Por: Silvia Millán

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Foto: Silvia Millán.

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León, Guanajuato.- Las mochilas, zapatos escolares y útiles para el regreso a clase tendrán que esperar, cuando las clases sean presenciales. 

La matrícula estimada es de 950 mil alumnos, considerando primaria y preescolar en Guanajuato.

Empresarios que proveen lo necesario para el regreso a clase, se prepararon desde principio de año con los insumos, sin embargo, las ventas están por debajo de sus estimaciones.

Los meses de julio y agosto son los de mayor trabajo para su negocio, detalló José Francisco Becerra López, propietario de papelería “El Cuentito”. Regularmente un estimado de 90 escuelas entre particulares y oficiales en todos los niveles les dan sus listas de útiles para anticiparse. 

José Francisco Becerra López, propietario de papelería “El Cuentito”. Foto: Silvia Millán.

Este año fue diferente, muchas escuelas no tenían certeza de su regreso, por lo que se detuvieron los resurtidos, la gran mayoría no pidió, explicó.

Venimos arrastrando desde el mes de marzo una venta menor al 50% de lo que regularmente se comercializa. Nuestros principales clientes son los escolares”.

Con la cuarentena dejaron de tener ventas, pese a ello aguantaron con las 25 personas que tienen en su plantilla.

El empresario señaló que esperaban una temporada escolar presencial, sin embargo la decisión de clases virtuales fue un revé. Ahora, esperan que los alumnos al entregar tareas y proyectos consuman materiales.

Becerra López refirió que en una temporada regular atendían cientos de personas, para atender a los clientes llegaban a contratar hasta 20 empleados por los dos meses de mayores ventas, este año, ni uno solo van a requerir.

Desde febrero se prepararon para tener la mercancía necesaria, estos productos se compraron a crédito, ahora debe pensar en un crédito para soportar los compromisos de pago.

Estamos haciendo un esfuerzo, es muy difícil predecir cuándo se tendrá una normalidad, estamos a la espera, aguantar por tiempos mejores”.

No vende nada

Hace días que no vendo nada, así lo señaló Jesus Gutíerrez Bernal quien tiene un local de venta de mochilas en la zona piel. 

El comerciante, ya tenía preparados sus productos para la temporada buena de ventas entre julio y agosto. Actualmente no ha desplazado ni el 20% de las mochilas escolares con las que se preparó. En este año invirtió lo que cada año, pero anticipa que se le va a quedar la mercancía en inventario para el siguiente año.

El locatario tenía cuatro empleados antes de la pandemia, actualmente atiende el mismo su negocio, reconoció que ve complicado que las ventas regresen a los niveles que se tenían antes de la pausa económica.

Los meses de marzo a mayo estuvo cerrado su local, pero decidió regresar las ventas son mínimas, los fines de semana se levanta un poco la venta pero no como antes. “Nunca había vivido algo así, y no quiero repetirlo”, dijo.

Se anticipan a comprar

Desde hace tres meses José Gómez Ortiz se anticipó para comprar mil 500 pares de calzado escolar para cubrir la venta de regreso a clases en julio, pero ya no se vendió.

Las expectativas de venta ya no son posibles, pese a esto el comerciante debe pagar la mercancía en un plazo de 30 días.

José Gómez Ortiz. Foto: Silvia Millán.

De su pedido inicial ha vendido una cuarta parte, en su local cuenta con dos empleados que tuvo que conservar. El comerciante se vio en la necesidad de no cerrar su local, a pesar de la contingencia ya que tenía el compromiso de pagar la renta y conservar su punto de venta.

Gómez Ortiz consideró que las ventas se pueden mejorar para fin de año, sus clientes foráneos continúan visitando aunque con ventas menores.

Estamos preparados

Estamos a punto de bajar la cortina, esa es la realidad del negocio de uniformes de Pedro Alberto Gómez.

El peor escenario para su negocio sería que en las escuelas una vez que regresen en enero dejen de pedir uniforme, no podría resistir más de seis meses, reconoció.

En otros tiempos este local llegó a tener filas de 10 metros de clientes esperando surtir sus uniformes en los meses de julio y agosto durante todo el día. Al ser la temporada fuerte el impacto es brutal, detalló.

Pedro Alberto Gómez. Foto: Silvia Millán.

El local cuenta con uniformes de 80 escuelas, sin embargo está sin ventas al ser fabricantes igualmente su taller está en pausa desde marzo porque igualmente no hay tela.

La bodega está preparada para surtir productos en enero en caso de que sea en este mes cuando sean presenciales las clases. La preparación previa igualmente les dejó cuentas por pagar.

Para el comerciante la recuperación puede llegar de retomar las clases presenciales para lograr recuperarse. Igualmente derivado de la contingencia recortaron su horario.

GOM

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