Vuelvenlos zapatosde tacón

La moda está sanando: un paseo por Nueva York muestra el regreso de este calzado con estilo, adiós a los crocs

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Por: Ruth La Feria, The New York Times

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Un par en azul eléctrico ilumina la noche./Foto: Justin J Wee para The New York Times

Un par en azul eléctrico ilumina la noche./Foto: Justin J Wee para The New York Times

Entendido: no son tan cómodos. Pero han vuelto./Foto: Justin J Wee para The New York Times

Entendido: no son tan cómodos. Pero han vuelto./Foto: Justin J Wee para The New York Times

A Fido le gusta que te veas bien cuando van a sus paseos diarios./Foto: Justin J Wee para The New York Times

A Fido le gusta que te veas bien cuando van a sus paseos diarios./Foto: Justin J Wee para The New York Times

Todavía no están listas para derribar el patricarcado: sandalias cruza  la calle con un par de convenientes oxfords.

Todavía no están listas para derribar el patricarcado: sandalias cruza la calle con un par de convenientes oxfords.

Mules, calzado sin talón, con algo de altura./Foto: Justin J Wee para The New York Times

Mules, calzado sin talón, con algo de altura./Foto: Justin J Wee para The New York Times

El tacón cuadrado ofrece un poco más de estabilidad./Foto: Justin J Wee para The New York Times

El tacón cuadrado ofrece un poco más de estabilidad./Foto: Justin J Wee para The New York Times

León, Guanajuato. Hace poco, cuando se vestía para celebrar su cumpleaños 26, Cleo Pac Monrose se propuso hacer una declaración con su atuendo. Monrose, comercializadora de podcasts para Spotify, sacudió el polvo de su ropa de fiesta y de los zapatos de tacón lavanda que había tenido guardados desde justo antes del confinamiento.

Al ponerse los zapatos, se sintió insegura al principio.

Era como un papel totalmente nuevo para mis pies. Hacía tiempo que no me ponía tacones”, comentó. Al poco tiempo se volvió a sentir cómoda con sus zapatos. “Es como montar en bicicleta”, dijo. “Recuerdas enseguida”.

Espera. ¿No era hace un momento que los compradores se lamentaban —o se alegraban, según se prefiera— de la lamentable desaparición de los tacones de aguja y de las plataformas, por haber abandonado sus zapatos de fiesta durante el confinamiento en favor de la comodidad de las zapatillas y los zuecos?

El calzado de tacón alto estaba a punto de caer en picada, de quedar al borde de la extinción, según los expertos del sector.

Sin embargo, meses más tarde, las consumidoras han dado un giro de 180 grados: intercambiaron la comodidad y la funcionalidad por el placer de vestirse. Después de más de un año de confinamiento, quieren mejorar su estilo con tacones altos.

La gente está muy cansada de los atuendos cómodos y descuidados”, dice Daniel Harris, de 18 años, consultor de moda independiente en Kingsport, Tennessee. “Hemos pasado un año y pico en el que todo el mundo se ha encerrado en casa. Ahora volvemos a ponernos los tacones y a salir”.

Retoman popularidad

Amén, dicen los analistas profesionales de tendencias. Las rebajas de los zapatos de tacón alto han disminuido en los últimos meses, lo que indica que quienes pueden permitírselos están comprando tacones sin descuento, según Sidney Morgan-Petro, responsable de ventas al por menor y compras de WGSN, un servicio de previsión de tendencias de Nueva York. El año pasado fue una anomalía, por lo que quizá sea demasiado pronto para decir que se trata de un auge, explicó Morgan-Petro. “No obstante, los zapatos de tacón alto están teniendo un gran momento ahora”.

Matt Priest, presidente y director ejecutivo de Footwear Distributors and Retailers of America, se mostró igual de optimista, al observar un repunte perceptible en la venta de calzado de vestir.

“A medida que vuelvan los eventos —conciertos, teatro o fiestas—, esperamos ver un resurgimiento”, afirmó. “La cuestión se reduce a saber si nuestro sector tendrá suficiente inventario”.

En inglés, las búsquedas en Google de “zapatos de tacón”, un indicador fiable de la demanda, han aumentado en las últimas semanas, pues los consumidores presumiblemente exploran el mercado en busca de zapatillas para llevar a bodas, bailes de graduación y otros eventos formales.

Las revistas de moda, cuyo negocio es impulsar las ventas, parecen especialmente interesadas en dar un empujón a los tacones.

En efecto, he extrañado el uso de un atuendo llamativo y algo incómodo, solo para lograr un buen estilo”, escribió Christian Allaire en abril en Vogue.com, promoviendo una selección de blusas ajustadas, corsés y, por supuesto, tacones de aguja. “¡La belleza es dolor, después de todo!”, argumentaba sin ironía.

Resurgimiento son estilo

Ileana Zambrano no necesitaba ese empujón. Cuando se arregló para cenar la semana pasada en Morandi, una trattoria popular en el West Village de Nueva York, estrenó sus sandalias Jimmy Choo.

No podía esperar a vestirme y ponérmelas de nuevo”, comentó Zambrano, quien dijo que su edad solo le incumbía a ella. “No me importa si no puedo caminar bien”.

Kelly Holmes, de 47 años, amiga y colega de Zambrano, mostró una compra reciente, un par de sandalias doradas, altísimas y puntiagudas. Ha usado tacones desde que los restaurantes volvieron a abrir sus puertas para comer en interiores.

Ahora, cuando voy por la calle, me siento como una gacela que acaba de nacer”, dijo.

Las marcas de lujo apuestan por un resurgimiento continuo. 

Las mujeres han extrañado la alegría de vestirse”, dijo Manolo Blahnik, que parece estar empeñado en animar a una nueva generación de Carrie Bradshaws, ya que ha inaugurado tiendas nuevas en East Hampton, Nueva York, y en la avenida Madison de Manhattan. “Las mujeres no pueden estar sin sus zapatos de tacón”, insiste Blahnik. “Nunca se aburren”.

Abiertas al público tras una pausa de dos años, las tiendas se abastecerán de zapatos de tacón y sandalias de piel de becerro, así como de coloridos estilos en moiré de seda. Los tacones de diez centímetros han sido un pilar de la empresa, dijo Kristina Blahnik, sobrina de Blahnik y directora ejecutiva de la marca. “

Pero estamos trayendo de vuelta nuestros tacones de 12 centímetros, que no hemos fabricado en años”.

Para algunos, diez centímetros de más y unos tacones aún más altos, de “rascacielos”, siguen siendo sinónimo de autoridad.

Cuando Kamala Harris se pasea por los pasillos del Congreso con sus tacones, esos zapatos, al igual que las corbatas de los hombres, son una señal de profesionalismo”, afirma Sharon Graubard, fundadora y directora creativa de MintModa, una empresa de previsión de tendencias de Nueva York. “La gente que vuelve al trabajo, aunque sea solo dos o tres días a la semana, querrá hacer el mismo esfuerzo”. (Sin embargo, durante la carrera hacia la Casa Blanca, Harris era más conocida por sus Converse).

Las ventas se aceleran

Pero la frivolidad es otro motor de las ventas, lo que hace que Will Cooper, vicepresidente sénior y director general de mercancía de zapatos, bolsos y accesorios de Saks Fifth Avenue, sea optimista con respecto a los tacones.

En los últimos meses el negocio se ha acelerado realmente”, dijo Cooper. Las marcas más codiciadas son las sandalias altas de marcas como Christian Louboutin, Aquazzura, Amina Muaddi y Bottega Veneta.

Las marcas de diseño son también un señuelo en Neiman Marcus, según Maya Sasaki, editora sénior de accesorios, especialmente las sandalias altas y las versiones en colores brillantes, que las consumidoras combinan con conjuntos causales o jeans.

Los tacones altos han hecho que la gente se sienta bien, tanto si los lleva fuera como si se queda en casa”, dijo Sasaki.

Es cierto que, para algunos, los Crocs y las Birkenstocks de los últimos meses representaban sobre todo una renuncia. Harris, el consultor de tendencias, que tiene predilección por los botines altos y los mules —ese calzado sin talón—, se sintió frustrado durante el confinamiento y buscó cualquier ocasión para sacar a relucir sus zapatos de fiesta.

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