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Martha Aceves Gama fue una mujer muy querida

Estimada dama de la sociedad leonesa, May dejó este mundo, pero sigue viva en quienes la aman 

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Por: Judith Padilla Sosa

Martha Aceves Gama fue una mujer muy querida

Martha Aceves Gama fue una mujer muy querida

León.- Con una ceremonia en un yate, en el mar de Vallarta, hijos, nueras y su grupo de amigas de la canasta, despidieron a María Martha Aceves Gama. “May”, para sus seres queridos.

Ella nació en León, el 13 de marzo de 1929. Fue la tercera hija de Pablo Aceves y Lupita Gama. Sus hermanos fueron Pablo (+), Teresina (+) Alicia, Graciela y Rodolfo.

Estudió la carrera comercial en el Colegio Jovita Medina. A los trece años comenzó a trabajar en Comercial Nieto y demostró una gran habilidad para las ventas y el trato con los clientes.

Rodolfo, Teresina, Pablo, Alicia y May Aceves Gama, Lupita Gama de Aceves, Graciela Aceves y Pablito Aceves.

Se casó a los 25 años, en el Templo del Inmaculado, con el doctor José Natividad Macías con quien tuvo ocho hijos: María Emilia, José N. Macías, Juan Carlos, Luis Martín, Martha (+), Octavio, Jorge y Osvaldo.

Se consagró a su familia y al altruismo lo que vivió intensamente.

Fue fundadora del grupo Entusiasmo y Amor (ENTA), el que inició el exitoso evento Las Novias del Año. (mismo que después cedieron al Voluntariado del Hospital materno Infantil y éste al Rotario de León).

Con su grupo de amigas pasó el último día de su vida, en unas vacaciones en Vallarta.

Alegre, divertida, bailadora, en la celebración de sus 90 años, en Vallarta, bailó con sus hijos y mostró siempre su gusto por vivir.

Viajó por el mundo. Le encantaba organizar tours hasta de 45 personas. 

May se encontraba con sus amigas, en su tradicional viaje anual, en Vallarta. Este viaje lo organizaba Poly de Villanueva. El primer día disfrutó de la canasta y el paseo, aunque el segundo día se mostró un poco cansada y prefirió quedarse a descansar. Ya no se despertó.

Inmediatamente sus hijos y nueras se trasladaron a Vallarta, a darle su último adiós, lo que su hijo Juan Carlos recuerda como mágico e impresionante.

Estábamos en medio de una ceremonia de despedida y de repente el cielo cambió de color. Se puso de un rojo intenso, maravilloso, y todos sentimos la presencia de mi mamá. Era como si ella lo hubiera organizado”, destacó el tercero de sus hijos.

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