Esperan disfrazados de Huejutla primeras notas para danzar en Xantolo

Ernesto Sánchez, de 60 años, narró cómo desde pequeño participa con la cuadrilla de disfrazados de la colonia San José, la de mayor tradición en Huejutla; ahora ayuda a organizar a niños y jóvenes. 

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Por: Juan Manuel Lagunes

Esperan disfrazados de Huejutla primeras notas para danzar en Xantolo(Especial)

Esperan disfrazados de Huejutla primeras notas para danzar en Xantolo | Especial

Al son de las notas musicales del violín y la quinta huapanguera, el próximo 30 de octubre dará sus primeros pasos la cuadrilla de disfrazados de la colonia San José, la de mayor tradición en la ciudad de Huejutla, con motivo del levantamiento de los arcos xantoleros.

El profesor Ernesto Sánchez Romero, de 60 años de edad, recordó que en su infancia y adolescencia formó parte de la cuadrilla de San José, la cual se ha mantenido por más de cien años cuando comenzaron los primeros danzantes, abuelos y tatarabuelos de algunos niños y jóvenes que en la actualidad aún fortalecen la "bonita tradición" del Xantolo.

Don Ernesto mencionó que al llegar cada octubre lo invadía un sentimiento de nostalgia porque era el momento de recordar a quienes habían fallecido, pero también de alegría porque junto con sus amigos se daba a la tarea de seleccionar la ropa que usarían a finales del mes para danzar los sones del Cuanegro, La Guajolota, El Caimán y El Gallito, entre otros, a los domicilios de la colonia San José y otros barrios de Huejutla.

Narró que a los primeros danzantes de la cuadrilla de San José la gente les compartía de sus ofrendas, después todo cambió cuando comenzaron a recibir dinero por cada presentación, el cual, dijo, se guarda para llevar a cabo el destape de los disfrazados a finales noviembre, donde se comparte con todo el vecindario.

Mencionó que aunque a través de medios masivos de comunicación han llegado otras tradiciones, como el Halloween, el Xantolo no está en riesgo de perderse, mucho menos las cuadrillas de disfrazados, pues hay niños y adolescentes que esperan ese festejo para soltar sus emociones con los mejores pasos.

Don Ernesto agregó que le resulta difícil quedarse sentado cada Xantolo, pero asegura que ya no tiene la fuerza para danzar alguno de los sones que requieren de mucha fuerza y condición física, por ello, mencionó, le invade la nostalgia, aunque después se conforma con organizar a los niños y jóvenes para mantener la tradición.

La cuadrilla de San José "es única", comentó, y mientras tenga vida continuará apoyando a los disfrazados que con sus danzas ayudan a preservar la tradición más representativa de la Huasteca hidalguense.

 
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