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Luego de un trágico accidente, ‘Pepín’ luchó por tres años hasta que falleció

Como amante del ciclismo, competidor destacado y joven trabajador, familiares recuerdan a José Luis Gómez.

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Por: Felipe Vega

Luego de un trágico accidente, ‘Pepín’ luchó por tres años hasta que falleció(ESPECIAL)

Luego de un trágico accidente, ‘Pepín’ luchó por tres años hasta que falleció | ESPECIAL

Cuando José Luis Gómez Martínez, de 27 años de edad, acordó encontrarse con sus excompañeros de secundaria como cada año, el 29 de junio de 2016, jamás se imaginó la tragedia que le esperaba.

José Luis Gómez Martínez ‘Pepín’

El grupo de amigos acudió a la Expo Feria de Tulancingo. Era el primer día. Ahí se divirtieron hasta la madrugada del día siguiente, cuando ‘Pepín’, como casi todos lo conocían, pidió un ‘aventón’ a otros conocidos que iban en auto y que se accidentaron.

El Ford Gran Marquis donde viajaba José Luis, acompañado por otros dos hombres y una mujer, chocó contra parte del muro de un puente peatonal, cerca el Centro de Salud de Tulancingo

En el lugar del accidente, Juan Manuel ‘N’, conocido como Manolo, falleció. Viajaba en el asiento trasero al igual que Pepín, quien sufrió fracturas y lesiones que lo dejaron en estado vegetativo por casi tres años, no obstante a las múltiples cirugías a las que fue sometido.

José Luis Gómez, dice su madre Lucero Martínez Carrasco, era mecánico de bicicletas, amante del ciclismo y destacado competidor en justas locales y hasta nacionales, “siempre sobresalió”.

Pepín permaneció internado casi ocho meses en el Hospital General de Tulancingo. Después, cuando lo dieron de alta, fue cuidado en su vivienda, situada en la colonia Ferrocarrilera hasta el pasado 2 de abril, cuando falleció.

Lucero llora una y otra vez al recordar todo lo que vivió su hijo, quien tenía novia, era muy trabajador, responsable y buen deportista. Él le había confiado que pretendía una relación formal con su pareja, tal vez casarse.

       
“MI PEPÍN MURIÓ DOS VECES”


Acompañada de Ángel Aldaír, su hijo menor y su hermana Patricia, Lucero Martínez dice que su hijo Pepín en realidad murió dos veces, la primera cuando se accidentó y la segunda cuando dejó de respirar.

“Durante los casi tres años que José Luis estuvo en el hospital y en nuestra casa, me quedé sorprendida por las muestras de apoyo de toda mi familia y la infinidad de amistades que siempre estuvieron al pendiente de él”.

Dice que a Pepín lo operaron muchas veces, pero los médicos especialistas fueron claros y le anticiparon que nunca más iba a recuperarse, que su cerebro estaba dañado en 90 por ciento, tal vez más.

Cuando los médicos autorizaron el alta de José Luis, su familia acondicionó debidamente una habitación que contara con casi todo lo que tenía en el nosocomio y, aunque con temor, iniciaron sus cuidados.

RIFAS, KERMESES Y CARRERAS PARA MEDICAMENTOS


La mamá, tía y hermano menor de Pepín, aseguran que la familia sola no hubiera podido afrontar los gastos de los costosos medicamentos que le indicaron, pero gracias al apoyo de sus amigos, siempre consiguieron los fármacos que necesitaba.

Hicieron rifas, kermeses, una carrera ciclista y muchas actividades más para juntar dinero y pagar lo necesario. En una ocasión, debido a que Pepín se contagió con una bacteria en el hospital, le recetaron 120 inyecciones con un costo unitario de mil 700 pesos y todas se las aplicaron”, señala su tía Patricia.

Hasta un día antes de su fallecimiento, José Luis estuvo con un grupo de amigos que fue a visitarlo. En los días de su cumpleaños lo iban a ver para hacerle su pastel y convivir.

Hubo algunos que incluso lo vieron sonreír. Su madre afirma que una ocasión, cuando lo tomó de la mano, él la apretó. Afirma que por días lo veía muy bien, pero después enfermaba.

Padecía fiebre o su frecuencia cardiaca era inestable y a cualquier hora los bomberos de Tulancingo llegaban con una ambulancia para llevarlo al hospital con algún otro médico o a donde se requiriera.

CICLISTA DESTACADO Y MUY QUERIDO


Lucero Martínez menciona que su hijo, desde muy pequeño, mostró interés por la bicicleta y empezó a trabajar para comprarse una.

Cuando ya era joven participó en varias competencias y contaba con una bicicleta profesional y todo su equipo. Participaba en justas en varios municipios de Hidalgo y también a competencias nacionales donde obtuvo los primeros lugares.

Una vez le dije que había gastado mucho en un casco y me respondió: ‘Ay, mamá, ¿cuánto crees que cuesta mi cabeza?... Y, lo que es el destino, mi hijo estuvo así y murió por un brutal golpe que recibió en la cabeza”.

Lucero, quien durante la entrevista solloza y con un pañuelo seca sus lágrimas, menciona que al fallecer su hijo la familia decidió incinerarlo y conservan sus restos en un pequeño nicho.

“Al cuidar a Pepín se puede decir prácticamente que viví en el Hospital General, fui testigo de innumerables y auténticas tragedias. Hubo casos en que familiares de pacientes no tenían dinero para los medicamentos y no dudo que algunos murieron por ese motivo”.

Lucero Martínez comenta que su familia está muy agradecida con los gobiernos estatal y municipal, pues al momento de pagar la cuenta de la larga atención a su hijo, el gobernador Omar Fayad dio instrucciones para un descuento y, en el caso del alcalde Fernando Pérez, le otorgó un permiso para vender antojitos y pidió al director de bomberos que a cualquier hora apoyaran con la ambulancia para Pepín.

La mujer accedió a la entrevista con AM Hidalgo con el propósito de crear conciencia entre la población y que los padres estén muy al pendientes del cuidado de sus hijos, sobre todo cuando son jóvenes. 

Ella lo estaba, pero ese día en que su hijo se reunió con sus excompañeros de escuela fue especial y jamás se imaginó la fatalidad que envolvería a su familia.

No dudo que mi hijo haya tomado bebidas etílicas esa noche y la madrugada, pero sé muy bien que él no iba manejando el automóvil, solo les pidió un ‘ride’ a sus conocidos y sobrevino el accidente donde no solo él perdió la vida casi tres años después, sino también otro ocupante del coche falleció el día del accidente”, comentó.

LA INVESTIGACIÓN


Sobre estos acontecimientos la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) formuló la averiguación previa correspondiente, con número 18- 2016-01119. Expediente que no ha presentado algún avance en las investigaciones para aclarar los hechos.

En el expediente se indica que un joven y su hermana eran los que viajaban en la parte delantera del vehículo, el primero manejaba; pero después, según se enteraron los deudos, familiares del conductor trataron de cambiar la versión al señalar que otra persona estaba en ese sitio.

Lucero Martínez menciona que ella nunca acudió ante las autoridades y que desconoce el trabajo que han efectuado hasta el momento.

La mamá de Pepín afirma valorar mucho la ayuda de sus hijos Ángel Aldaír y Nieves Lizeth, así como de su hermana Patricia y demás familiares, además de los amigos de su hijo, quienes la hicieron más fuerte ante la adversidad.

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