Por negligencia de Cuautepec, presa La Esperanza vuelve a llenarse de lirio

Tras 40 años, los cinco últimos con la insistencia de los usuarios, fue cortado el lirio de la presa, pero el ayuntamiento no lo retiró y se volvió ya a enraizar.
 

Avatar del

Por: Daniel Martínez

Por negligencia de Cuautepec, presa La Esperanza vuelve a llenarse de lirio

Por negligencia de Cuautepec, presa La Esperanza vuelve a llenarse de lirio

Debido a que el ayuntamiento de Cuautepec no retiró el lirio cortado en la presa La Esperanza, desde septiembre pasado con el apoyo del gobierno estatal, volvió a enraizarse y a crecer en dicho cuerpo de agua.

Vecinos de la zona dieron a conocer el hecho y lamentaron que la limpieza realizada, tras cinco años de solicitud por parte de la Asociación de Usuarios de Aguas Blancas del Valle de Tulancingo, fuera inútil debido a la inacción relatada.

El corte del lirio se gestionó ante la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Hidalgo (Sedagroh), que a su vez pidió maquinaria prestada a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnath) para esos trabajos.

Ante el secretario de Agricultura, Carlos Muñiz Rodríguez las autoridades municipales de Cuautepec se comprometieron a retirar el lirio tras finalizar el corte y garantizar así el aprovechamiento de las aguas almacenadas en la presa.

Al pasar las semanas y notar que no se concretaba el retiro de la planta, representantes de la asociación se comunicaron con las autoridades municipales para insistir, obteniendo como respuesta que en breve se llevarían a cabo.

Existió otra solicitud para llevar a cabo el retiro de lirio y una tercera que tuvo como respuesta que el personal realizaba labores de limpieza en planteles educativos, previo a clases presenciales a inicios de noviembre pasado.

Vecinos y usuarios del módulo de aguas para riego lamentaron que la falta del retiro del lirio haya provocado que se enraizara de nuevo, lo que significa perder los trabajos de limpieza que se llevaron a cabo tras 40 años de no hacerse.

En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?