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“Si no salgo no como, vivo al día”, relata vendedor ambulante en medio de la pandemia

Un hombre de 55 años de edad que hace tres décadas llegó a Hidalgo procedente de Oaxaca, coloca diariamente su pequeño puesto de dulces para poder subsistir.
 

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Por: José Antonio Alcaraz

“Si no salgo no como, vivo al día”, relata vendedor ambulante en medio de la pandemia(José Antonio Alcaraz)

“Si no salgo no como, vivo al día”, relata vendedor ambulante en medio de la pandemia | José Antonio Alcaraz

Pese al llamado de las autoridades a quedarse en casa para evitar contagios de COVID-19, “simplemente yo no puedo, tengo que trabajar a fuerzas porque si no, no como… vivo al día”, dijo Enrique Martínez Flores, hombre de 55 años de edad que tiene la necesidad de recorrer las calles de Pachuca para vender dulces. 

En unos huacales de madera, que le regalaron en la Central de Abasto de la capital hidalguense, Enrique acomoda lateralmente las charolas con dulces que exhibe a un costado de la entrada principal de un estacionamiento, cerca del fraccionamiento Valle de San Javier.

A los 25 años de edad vino a Hidalgo procedente de su natal Oaxaca para trabajar “en lo que fuera”, aunque su último empleo formal lo desarrolló en la fábrica Main, donde hacen todo tipo de refacciones para la industria automotriz.

Ahí estuve mucho tiempo, pero me salí a buscar suerte. Sin embargo, por la edad ya no fue fácil encontrar trabajo, aunque siempre me he mantenido activo, pues la renta, el agua y la luz no se pagan solas”, relató a AM Hidalgo.

Al igual que otros comerciantes ambulantes, Enrique sufre las consecuencias económicas de la pandemia por COVID-19, aunque dice que, “como aquí entra y sale gente, gracias a Dios que me compran algo”.

Bocadines, mazapanes, chicles, gomitas, alegrías de amaranto, cacahuates chinos, pulparindos y hasta cubrebocas vende. Estos últimos, aprovechando la ocasión, dijo, y se los llegan a comprar principalmente taxistas, así como marchantes que luego se olvidan de llevar los suyos.

Regularmente coloca su puesto entre las 7:30 y 8:00 horas, cuando hay más movimiento en la Central de Abasto de Pachuca. De ahí, se marcha a su casa como a las 17:00 horas.

Yo no tengo familia, vivo solo. Por eso tengo que trabajar a fuerza, pues si no, no como, vivo al día. Además, tengo que sacar para la renta, el agua y la luz”, reitera Enrique Martínez Flores y agrega que, “a veces sí sale, a veces no”.

Aunque dice estar consciente que las autoridades de salud han pedido a la población quedarse en casa, “no todos podemos hacerlo, por eso les pedimos que nos comprendan, pues de esto vivimos al día”.

INSPECTORES COMPRENSIVOS 

Sin dar mayor detalle, a fin de no causar problemas, Enrique comenta que en ocasiones “le han caído” inspectores de comercio del ayuntamiento capitalino. Sin embargo, dice, no han sido malos.

Me han echado la mano para no quitarme, ellos son buenas personas que ven los problemas que enfrentamos quienes vendemos en la calle y más durante esta pandemia que espero acabe ya pronto”, agrega.

BUENA ALIMENTACIÓN, LA MEJOR PROTECCIÓN 

Tener una buena alimentación, a base de verduras, seguir las recomendaciones sanitarias y el mantenerse activos, dice Enrique Martínez, es la mejor protección para evitar contagios de COVID-19.

Gracias a Dios yo estoy bien, no tengo enfermedades (degenerativas) porque trato de cuidarme. Por eso siempre es bueno comer cosas frescas, frutas y verduras. También es importante seguir las recomendaciones de cuidado, por eso siempre traigo mi cobrebocas”, indica.

Finalmente, el vendedor de dulces pide a la población de Pachuca no desanimarse ante la situación y recuerda que “los mexicanos hemos salido de muchas otras cosas”.

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