Opinión

2240

EL DERECHO DE GIL BORJA

Avatar del

Por: Arturo Gil Borja

  • Fb: Arturo Gb 
  • Tw: @arturogilb

Dime donde vives y te diré cuáles son tus derechos”.

Activista Angélica Contreras

Que complejo resulta escribir sobre el tema que hoy comparto, pues pareciera que, desde hace años, México normalizó la violencia en contra de las mujeres, al grado de que las desapariciones y feminicidios se han convertido en una cifra, más allá de un nombre.

Apenas el pasado 25 de noviembre, celebramos el día internacional de las mujeres por una vida sin violencia, escuchando todo tipo de discursos, tanto de gobiernos, como de académicos, investigadores y sociedad civil.

En su mayoría, discursos en los que muchos se nombran aliados de una lucha emprendida por las mujeres en el respeto de sus derechos, pero que al momento de votar una ley para despenalizar el derecho a la salud de las mujeres, a través de la aprobación del aborto, no asisten a las sesiones o de plano votan en contra.

Que fácil se vuelve el discurso cuando no se ha sufrido la pérdida de una mujer cercana, sea en la familia, círculo social o inclusive una relación personal, y se da por criticar que algunas salgan a las calles y reclamen, con todo sentido de justicia, el respeto, e inclusive, el reconocimiento a sus derechos.

Si, en pleno Siglo XXI nos horrorizamos por pintas en edificios en los que nos identificamos como personas, pero no alzamos la voz ni reclamamos cuando se pierden a diario alrededor de 10 vidas de mujeres.

El título de este artículo no corresponde a un año, sino a la cifra de mujeres muertas tan solo este año y que ha sido el de mayor número de feminicidios en la historia de México, y por como van las cosas, pareciera que cada año se romperá, para mal, el récord anterior.

La desesperanza y desesperación que sufren miles de madres, padres, hermanos, hermanas, amigas, compañeras de escuela, por ver que una mujer con quien les unía algún lazo, desaparece o es víctima de algún delito, no la puedes comprender si no lo has vivido.

¿De qué sirven tantos discursos, sin varias autoridades no dan respuesta a las demandas? Algunos han recurrido a la disculpa pública, que para muchos es un primer paso, pero al día de hoy, no ha impedido una sola muerte.

Peor aún, tenemos cifras, estadísticas, números objetivos que nos indican cada cuando, a qué hora, y en donde se comenten los delitos en contra de las mujeres y pareciera que ni eso ayuda a la prevención.

Hidalgo ha sufrido, de los 777 feminicidios reportados hasta del 25 de noviembre, 17, mientras que en entidades como el Estado de México, esta cifra se multiplica preocupantemente.

Si vives en una entidad en la que la violencia “aún no se normaliza”, pareciera que debemos “felicitarte”, pero en realidad de nada sirve mientras las cifras continúen y parezca que ser mujer o vivir en ciertos lugares, te da una calidad distinta al resto de la población.

Vendrán más días 25 cada mes, y llegará el 8 y 9 de marzo, pero mientras nos indigne más un atentado a un monumento que a una mujer, seguiremos siendo una sociedad mezquina y sin fututo promisorio alguno.

Por hoy me despido, esperando tus comentarios.

Hasta la próxima.

ACLARACIÓN                                                
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.
Opinión

Opinión en tu buzón

Deja tu correo y recibe gratis las columnas editoriales de AM, de lunes a domingo

8am

Y tú, ¿qué opinas?