Opinión

A la persona a quien más dañé. Parte 1

SEMILLAS ESTELARES

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Por: José Antonio Alcaraz

Hace un tiempo, cuando realizaba una recuperación física, interna y espiritual, un buen amigo, llamado Santiago, me dejó un trabajo: enlistar en una carta a todas las personas que me hicieron daño y a las que dañé.

Cuando se la presenté me hizo la observación que estaba incompleta. ‘Escudriña más en el fondo y me traes otra vez la carta’, me dijo. Volví a hacer la lista, ahora más detenidamente. 

Pasaron unos días y cuando se la mostré, resulta que seguía incompleta; esta vez no me dio otra oportunidad y en ese momento, me hizo repetí ese ejercicio que llevaba más de una semana haciéndolo. 

“Eres TÚ a quién más has dañado. No te has permitido ese amor, esa dignidad, ese cuidado. No has sabido autodefenderte, has dañado tu cuerpo, tu mente y emociones. Eres el principal victimario de tu vida”, me dijo.

Sus palabras me cimbraron y poco a poco me desquebrajé. Lloré mucho y a la vez me enfadé conmigo mismo. Recordé situaciones que permití, desde el no cuidar mi cuerpo, consumiendo sustancias toxicas o alimentos chatarra.

También generé pensamientos que se convirtieron en emociones que me dañaron y produjeron enfermedades del alma; desde luego, en esta GUERRA DE INCONCIENCIA, hubo daños colaterales, afecté a otros con mis actos y también permití que me afectaran.  

Lo anterior forma parte de un proceso que hice hace más de una década para PERDONAR, en esa transición del despertar de ‘mi Noche del Alma’. Fue una tarea del diario el perdonarme, un atributo Divino que forma parte de nuestra verdadera esencia, es un bálsamo que sana todas las heridas.

¿A QUIÉN NO LO HAN LASTIMADO EN ALGÚN MOMENTO? 
A mí, me ha pasado muchas veces. Aunque, también he lastimado a otros y me he lastimado yo mismo. He sido víctima y victimario, eso me ha permitido aprender.

Por ello, en este espacio comparto lo que pienso, siento y sobre todo experimenté sobre esta palabra llevada a la acción, llamada PERDON, la cual es fundamental para avanzar e ir más ligeros por la vida.

EL SIGNIFICADO DE PERDONAR
Perdonar tiene su raíz en ‘Perder’ y ‘Donar’, es decir, TRANSMUTAR la energía generada que te liga al pasado, hiere, culpa, frena, frustra, conmisera e incluso atemoriza. Es un acto de alquimia.  

Al disiparla, se interrumpen los llamados ‘ciclos negativos’, esos que en la práctica son oportunidades. Sí, OPORTUNIDADES. ¿Has notado que hay situaciones, personas con determinada característica o patrones que se repiten en tu vida? 

Eso pasa porque no se ha aprendido una determinada lección. Por ello, se repiten una y otra vez esos escenarios con la intención que ‘trabajemos internamente’ con aquello que nos incomoda. 

De esa forma los sentimientos, emociones y la bioquímica generada (manifestada a través de enfermedades) es desatorada de tu ser e incluso, suelen venir de otras encarnaciones (sí, me ha tocado recordar otras vidas).  

A veces solo basta con perdonar de corazón para librarnos y seguir experimentando. Incluso, a nivel colectivo, se pueden frenar guerras, círculos viciosos y discordias que se sembraron desde tiempos remotos. 

En el siguiente número CONTINUARÉ con estas experiencias del perdón de forma individual y colectiva que quizá te pueden ayudar… 

ACLARACIÓN
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.

Y tú, ¿qué opinas?