Opinión

Aborto, religión y la biblia que entró a palacio

FRENOLOGÍA

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Por: Iván Lozano

Pasan los días y diputados de Hidalgo continúan en el más cómodo marasmo respecto a la iniciativa para la despenalización del aborto en la entidad. Las manifestaciones sociales desde ambos frentes, a favor y en contra, les hacen lo que el viento a Juárez y tal parece que harán caso al gobernador y preferirán esperar la postura del Congreso de la Unión para evitar lo que de una forma u otra implicará un costo político que la mayoría prefiere evadir, más con un proceso electoral en puerta.

En las últimas semanas quienes han estado más activos son los grupos que se proclaman defensores de la vida y rechazan la despenalización del aborto. Han hecho de todo, desde llevar fetos de utilería al Congreso para entregarlos a diputados, exigir juicio político a legisladores que respalden la iniciativa, recolección de firmas, cerrar carreteras e incluso tomar la tribuna en la sede del Legislativo local para exigir ser escuchados por los diputados, eufemismo de su demanda para que legisladores echen la propuesta seis pies abajo.

Los preceptos religiosos como base ideológica de estos grupos no son cosa velada y forman parte de sus consignas y mensajes; no ocultan, pues, los motivos (o parte de ellos) de su postura respecto a este y otros temas de la agenda legislativa e incluso los promueven. Invitan a detractores e indecisos a que se acerquen a ellos para discutir el asunto y convencerlos de por qué es necesario defender la vida desde la concepción.

La Constitución garantiza a todos los mexicanos la libertad de culto, por lo que cada persona tiene derecho a practicar la fe que le venga en gana y regir su vida y conductas con las doctrinas que consideren apropiadas; sin embargo, esto deriva en polémica cuando las personas buscan que los lineamientos religiosos que escogieron como normas de vida se conviertan también en reglas de alcance social.

Entre las peticiones que han hecho grupos provida a diputados de Hidalgo se encuentra la posibilidad de dialogar con ellos con el objetivo de convencerlos de defender la vida desde la concepción, para lo cual, evidentemente emplearían argumentos cuyo sustento se encuentra en la fe (católica, principalmente, aunque se han pronunciado en el mismo sentido representantes de otras iglesias).

Como ciudadanos, estos grupos tienen derecho de manifestar su desacuerdo respecto a este o cualquier otro tema y cimentar sus opiniones como mejor les convenga. Sin embargo, esto no es algo que deba funcionar de la misma forma para representantes electos, en este caso diputados locales, quienes tienen la obligación de mantenerse al margen de cualquier postura basada en ideas de carácter religioso, las cuales establecen normas morales que en muchos casos difieren e incluso atentan contra derechos humanos que deben ser garantizados para todas las personas. 

De igual manera, en tanto que son derechos humanos, tampoco deben ser sometidos al favor de la mayoría; esto, ante la sugerencia tanto de ciudadanos como algunos representantes de gobierno que piden resolver el tema a través de consulta popular, incluidos algunos diputados quienes dicen que deben obedecer a la mayoría, cuando velar por garantizar igualdad de derechos debería ser su prioridad.

El debate dista de ser cosa simple, pues incluso en el ámbito científico existen posturas diversas o ambiguas que dificultan establecer criterios indiscutibles al respecto, valga mencionar el caso de la bióloga española Marta Shahbazi, quien realiza investigaciones con embriones humanos fuera del útero y en entrevista para el diario El País habla sobre las consideraciones éticas que debe reflexionar en la realización de su trabajo.


“La gente puede pensar que tenemos casi bebés en el laboratorio, pero son como un grano de arena”

No obstante, lo que debe permanecer claro y sin discusión para los legisladores y cualquier otro integrante del aparato gubernamental, es que el desarrollo y aplicación de cualquier política o ley debe permanecer ajena a consideraciones de la moral religiosa y apegarse al conocimiento generado a través del rigor científico y académico, que incluye, aunque algunos no lo quieran, a las ciencias sociales y humanidades.

LA DEL ESTRIBO

Tras la renuncia y exilio en México del expresidente boliviano Evo Morales, la autoproclamada mandataria interina Jeanine Añez aparece en una fotografía rodeada de uniformados, cuadro que permite inferir en manos de quienes está el poder en esa nación sudamericana. Entre eso y la biblia, parece que Bolivia regresó de ‘golpe’ a los 70. 

Mucho ojo (como advertía Chabelo), en México un posible fracaso de la 4T podría arrojarnos de un tiro a circunstancias similares.

Y tú, ¿qué opinas?