Opinión

Andy Goldsworthy: necesidad de lo natural

BLACKNESS FOR SALE

Avatar del

Por: Martha Patricia Ortiz

Andy Goldsworthy nació en Cheshire, Inglaterra el 26 de julio de 1956. Es un escultor, ecologista y fotógrafo que actualmente reside en Escocia.

Goldsworthy crea obras en el paisaje con materiales encontrados en el mismo sitio donde se emplazará su obra. Para darles forma se vale de sus manos, de herramientas creadas con lo que encuentra en el lugar y hasta de sus dientes. Para obras más complejas y cuyo tiempo de vida será más largo, se ayuda de máquinas.

Stone Cone. Andy Goldsworthy

La obra de Andy Goldsworthy consta de cierta sutileza y misterio. Como la naturaleza misma tiene un proceso en el que nace, existe y después muere. Siguiendo esta idea, interviene de manera orgánica en los escenarios naturales siempre en comunión con la naturaleza. Cubre rocas con pigmentos naturales y crea con materiales que tiene a la mano, tales como hojas. hielo, piedras y ramas. También descubre imágenes artísticas a partir de los efectos lumínicos que se dan naturalmente en el paisaje.

Rowan Leaves & Hole. Andy Goldsworthy

Si bien es fascinante ver las imágenes de sus obras, resulta enriquecedor en otro nivel, ver su realización. En 2002 el director Thomas Riedelsheimer grabó un documental de este artista del land art llamado “Ríos y mareas: Andy Goldsworthy y la obra del tiempo”. En él nos muestra el proceso de creación del artista, sus caminatas por el bosque hasta encontrar un sitio y un motivo que lo lleve a pensar en una obra, misma que, mientras va adquiriendo forma, reta al artista a buscar la pieza ideal para que quede como él quiere o en enfrentarse al derretimiento del hielo. Dentro del filme podemos ver ocasiones en que el artista deja ver su frustración en su intento de darle forma a la naturaleza. Aunque él mismo dice que “El control total puede ser mortal para una obra”.

Touching North, North Pole, 1989, de Andy Goldsworthy

Al hacer esculturas sin unión, las piezas corren el riesgo de caerse antes de terminada la obra. Esto implica un reto que involucra la paciencia y la maestría en la técnica que el artista ha perfeccionado a lo largo de los años.

Lo fascinante de la obra de Andy Goldsworthy es como el proceso es orgánico y fluye al mismo ritmo que el paisaje, esto lo diferencia de otros artistas del Land art cuyas intervenciones suelen ser monumentales o abruptas.

Más recientemente ha hecho obras en locaciones urbanas donde espera que la lluvia caiga y se coloca en distintas posiciones sobre el pavimento para que, al moverse, su silueta quede marcada por la acción de la lluvia.

Sus obras “originales” raramente pueden ser apreciadas por algún espectador debido a sus locaciones y lo que queda para los espectadores son fotografías a modo de registro.

Goldsworthy transmite la idea de que hay una comunión trascendente entre la naturaleza y el espectador que ha sido invitado a ver el fenómeno artístico en ella. Este tipo de obras atrae el interés de grupos ecologistas, que reconocen el respeto del artista por el orden natural y por la belleza que existe en la naturaleza.

En sus propias palabras: “No creo que la tierra me necesite para nada, pero yo si la necesito a ella”.

Y tú, ¿qué opinas?