Opinión

Calma tus Fuegos Internos y permite que lo nuevo florezca

SEMILLAS ESTELARES

Avatar del

Por: Antonio Alcaraz

De nueva cuenta el poderosos elemento alquímico del planeta, FUEGO, se hace presente con fuerza y furia indescriptible, ahora, en la selva Amazónica, en Brasil. Más allá de la catástrofe ambiental, que desde luego es preocupante, trae en el fondo una oportunidad para que la conciencia humana transmute procesos históricos que creamos colectiva e individualmente.

Antes de continuar, quiero recordarte que la Tierra es un organismo vivo “un contenedor de contendedores” que decidió dar cabida a millones almas rezagadas para evolucionar a través de experiencias en la tercera dimensión.

Así como nosotros, Gaia se mueve, respira y cambia constantemente y todos, absolutamente todos los que estamos encarnados aquí, reaccionamos ante esos movimientos.

Por ello, a través del fuego la Madre Tierra depura, restaurar y equilibra los ecosistemas (desde hace millones de años así le ha hecho); ahora, ese proceso de renovación incluye las memorias emocionales creadas por la humanidad durante miles de años (miedos, odios, tristezas, abusos, dominación, guerra, autodestrucción). 

ES MOMENTO DE DEJAR DE ECHAR CULPAS Y ASUMIR NUESTRA RESPONSABILIDAD

En ese tiempo, los humanos generamos una gran cantidad de desechos como consecuencia de nuestras experiencias de vida. Los desechos no solo son la contaminación física; también, es la carga emocional que se genera como consecuencia de vivencias como guerras, abusos, dominación, destrucción, odios, división, miedos y tristezas.

La tierra absorbió todo ese entramado energético denso, pues, si no lo hubiese hecho la humanidad se hubiese extinguido desde hace mucho tiempo, ya que existen leyes universales. Sé que la Tierra va a estar bien, así lo siento, pero dejemos de sentirnos culpables o generando separación a través de la culpa.

A través de los cuatro elementos es que la tierra se está purificación, de igual forma, nosotros lo estamos haciendo: el agua son las lágrimas; el viento, las palabras; la tierra, es la calma o serenidad, y el fuego es la alquimia. 

Es momento de hacernos responsables, de dejar de buscando culpables (pues así entramos en el círculo vicioso de la victimización que preserva la dualidad) de lo que creamos colectivamente e individualmente, insisto, dejar de depender y elevar nuestra consciencia.

De manera personal, esa purificación la he ido haciendo a través de observar aquello que experimento, sea bueno o malo, con la luz de mi consciencia: veo el “para qué” y no “el por qué”. Así como la tierra los elementos están en mí: lloro (AGUA), expreso las emociones (VIENTO), me enojo y con la llama tripartita de mi corazón, libero y transmuto (FUEGO); finalmente, entro en una calma que me hace renacer (TIERRA).

¿CÓMO PODEMOS AYUDAR AL PLANETA EN ESTE MOMENTO?

Claro que no podemos estar apáticos a lo que está ocurriendo en el Amazonas. Debemos de solidarizarnos y lo podemos hacer desde donde estamos. A continuación comparto un escrito de mi querido hermano Kai:

Vamos a relacionar el FUEGO con nuestras emociones. En ese caso, el fuego representa a la ira o la furia. Al aquietar los incendios internos, energéticamente estaremos enviándole a la Rejilla Planetaria una información útil también para la Madre Tierra. Somos fractales de ella.

El elemento Tierra le brinda equilibrio al Fuego, por ello, cuando los incendios se han salido de control, los BOMBEROS utilizan arena o tierra, para apagarlos.

Al relacionar al elemento Tierra con nuestras emociones, representa a la SERENIDAD, la calma. La habilidad de contemplar y no dejarnos llevar por el impulso de la ira o las emociones que sentimos en el momento en el que las vivimos.

La Tierra representa el nacimiento y el renacimiento. Es el COLOR VERDE que representa quietud. Por ello, aquietemos nuestros FUEGOS INTERNOS, permitiendo que lo nuevo pueda renacer.

TRANSFORMA ESA FRUSTRACIÓN EN ENTENDIMIENTO

Todo aquello que hoy consideras obstáculos insuperables, heridas imperdonables o miedos incontrolables, son viejas heridas, viejas historias que has repetido en una y en otra ocasión. Por ello se siente ese cansancio en el cuerpo, pero no es del todo del cuerpo, es también un cansancio colectivo, en el que se repiten una y otra vez las mismas historias.

Por ello, todo aquello que en este momento te genere frustración, ya sea porque hay algo en tu vida que no llega o no sucede o porque hay algo en tu vida que de momento no puedes hacer. Trata de transformar esa frustración en entendimiento.

Tal vez lo que estás viviendo es un proceso lento, como el proceso que vive una Semilla hasta su germinación. Si sientes que estás viviendo las mismas cosas una y otra vez, es porque aún no has resuelto el acertijo de ese aprendizaje. Tal vez has reaccionado de la misma manera una y otra vez: es momento de hacer algo distinto.

Todo lo que sientes, piensas y vives tiene un porque. Un propósito, una causa y un efecto. En todo ello tu estas involucrad@. Es parte de tu laberinto. Pero al mismo tiempo, lo que vivimos es también colectivo es de GAIA, es de TODOS.

Y tú, ¿qué opinas?