Opinión

¿Cómo reconocer si está sufriendo un infarto cerebral?

COLUMNA DE BIENESTAR

PARTE II

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Por: Jorge Alejandro Lemus Arias

En el artículo de la semana anterior se comentaron algunos aspectos básicos del evento vascular cerebral de tipo “embolia” o infarto cerebral.

Para esta semana quiero compartirles información relacionada con el tratamiento médico, las terapias de rehabilitación, las medidas preventivas para evitar un infarto cerebral y la vida después de sufrir un infarto cerebral.


Tratamiento de emergencia

  • El tratamiento médico de emergencia en el paciente con infarto cerebral se enfoca en utilizar medicamentos para restaurar el flujo de sangre.
  • Estos medicamentos permiten “disolver” los coágulos y minimizar el daño a largo plazo.
  • Dichos fármacos se deben administrar dentro de las tres primeras horas (o hasta 4.5 horas como máximo para algunos pacientes) de haber iniciado los síntomas.
  • Además, como parte del tratamiento médico, también es necesario controlar las enfermedades acompañantes del paciente, como la presión arterial y diabetes, revisar los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, entre otras.


Secuelas a largo plazo de un infarto cerebral

  • Las secuelas a largo plazo que puede generar un infarto cerebral dependen de la severidad de la enfermedad y la rapidez con la que se inicia el tratamiento médico.
  • El tipo de daño y las secuelas dependen del sitio anatómico en donde se produce el infarto cerebral.
  • Las secuelas más comunes incluyen:

- Entumecimiento y/o debilidad en los brazos o en las piernas.
- Dificultad para caminar.
- Problemas con la vista.
- Dificultad para tragar.
- Problemas de lenguaje y comprensión.

  • Estas secuelas pueden ser permanentes, no obstante, muchos pacientes, gracias a la rehabilitación oportuna recuperan la mayoría de sus habilidades. 

Rehabilitación de un infarto cerebral

  • La rehabilitación es la pieza central del proceso de recuperación de un paciente que sufrió un infarto cerebral.
  • Este grupo de terapias ayuda a los pacientes a recuperar las habilidades perdidas y aprender a compensar los daños que no se pueden corregir.
  • El objetivo es devolver a los pacientes la mayor capacidad para ser independientes y que puedan realizar sus actividades diarias (vestirse, bañarse, acercarse a la mesa a comer, entre otras).

Terapia de lenguaje

  • Para las personas que sufren un trastorno del lenguaje a consecuencia de un infarto cerebral, la terapia física es fundamental.
  • Este tipo de terapia de rehabilitación es esencial para recuperar todas las funciones que realiza el cerebro para procesar la información, tales como: el aprendizaje, el razonamiento, la atención, la memoria, la resolución de problemas, la toma de decisiones y los sentimientos.
  • Además, la terapia de lenguaje también permite ayudar a los pacientes que sufren un trastorno para tragar.
  • Esta dificultad para “pasar la saliva” o los alimentos se llega a presentar hasta en un 70% de los pacientes.
  • Es importante iniciar la terapia de lenguaje a la brevedad en los trastornos de deglución, ya que se pueden prevenir complicaciones tales como la neumonía por inhalación.


Terapia física

  • La debilidad muscular, así como los problemas de equilibrio son secuelas neurológicas muy comunes a consecuencia de un infarto cerebral.
  • Estas secuelas pueden interferir con la marcha del paciente y otras actividades diarias.
  • La terapia física es una forma efectiva de recuperar la fuerza, el equilibrio y la coordinación.
  • Este tipo de terapia puede ayudar para recuperar las habilidades motoras finas, tales  como utilizar un cubierto de cocina, escribir o abotonarse la camisa.


Terapia de conversación

  • Es común que los pacientes que sufren un evento vascular cerebral y sus familiares experimenten una amplia gama de emociones intensas, como por ejemplo: miedo, ira, preocupación y dolor.
  • Un especialista en Psicología o Salud Mental puede proporcionar múltiples estrategias para hacer frente a este grupo de emociones.
  • Además todo el equipo médico debe estar atento a los signos de depresión, que con frecuencia afecta a los pacientes que se están recuperando de un infarto cerebral.


Prevención de infarto cerebral: buenos hábitos de vida

  • Los pacientes que ya sufrieron un infarto cerebral o un ataque isquémico transitorio tienen más probabilidades de sufrir otro evento parecido en los siguientes meses y años, en comparación con una persona sana.
  • Las siguientes medidas ayudan a prevenir una recurrencia (también son recomendadas para la población en general):
  1. Dejar de fumar.
  2. Hacer ejercicio y mantener un peso saludable.
  3. Limitar el consumo de alcohol y sal.
  4. Llevar un plan de alimentación con más verduras, pescado y granos integrales.

Prevención de infarto cerebral: medicamentos

  • En la actualidad existen varios medicamentos que permiten reducir el riesgo de sufrir un infarto cerebral.
  • Este riesgo se puede calcular tomando en cuenta los antecedentes de cada paciente; en especial, la edad, el género, el consumo de tabaco y alcohol, el plan de alimentación, el ejercicio, las enfermedades acompañantes y los antecedentes familiares.
  • Además, existen algunas calculadoras que permiten ingresar algunos datos de cada paciente junto con resultados de muestras de sangre y genera un resultado pronóstico para determinar el riesgo de sufrir un infarto en el cerebro o en el corazón.
  • Existen medicamentos que evitan que las plaquetas se “peguen” entre sí y formen coágulos. El ejemplo más claro es el ácido acetilsalicílico, conocido como la aspirina. Estos medicamentos se llaman antiplaquetarios.
  • Por otra parte, en ciertos pacientes se pueden prescribir medicamentos para “adelgazar la sangre” e impedir que la sangre se coagule, llamados anticoagulantes. 
  • Por último, es necesario mantener en control las enfermedades acompañantes, como la hipertensión arterial y la diabetes. Su médico de cabecera le puede recetar medicamentos para su control.


Prevención de evento vascular cerebral: cirugía

  • En algunos casos, un infarto cerebral puede ser el resultado de la disminución del diámetro de una de las arterias carótidas que viajan por cada lado del cuello y que lleven sangre al cerebro.
  • Los pacientes que han sufrido un infarto cerebral leve o pequeño o un ataque isquémico transitorio o que tienen alto riesgo de sufrir un evento pueden beneficiarse con una cirugía llamada endarterectomía. 
  • Este procedimiento consiste en eliminar la placa de grasa que cubre las paredes de las arterias carótidas y ayudar a prevenir infartos cerebrales.

Prevención de infarto cerebral: angioplastia y stent

  • También existe un procedimiento que ofrece tratamiento para las arterias carótidas, sin cirugía mayor.
  • Este procedimiento, llamado angioplastia, consisten en insertar de manera temporal un catéter en la arteria e inflar un pequeño globo para ampliar el área obstruida por la placa de grasa. Después de esto se puede insertar una “malla” de metal, llamada stent, la cual se impacta en la pared de la arteria para mantener permeable el flujo de sangre.


¿Qué sucede en la vida de los pacientes después de sufrir un infarto cerebral?

  • Muchos pacientes que sufren un infarto cerebral recuperan la capacidad de cuidarse a sí mismos, si cumplen adecuadamente con un plan de rehabilitación.
  • Los pacientes que reciben tratamiento médico de emergencia con fármacos que eliminan los coágulos pronto pueden recuperarse por completo.
  • Aquellos pacientes que sufren secuelas y discapacidades pueden recuperar parte de estas funciones gracias a las terapias de rehabilitación.
  • La literatura médica ha demostrado que entre el 3% y 4% de todos los pacientes que sufren un infarto cerebral tienen otro evento a lo largo de su vida.

     Muchas gracias por su atención, espero sus comentarios y estoy a sus órdenes.

Dr. Jorge Alejandro Lemus Arias
Especialista en Medicina Interna – Prevención, diagnóstico y enfermedades de los adultos
jorlemus@gmail.com
https://medicodecabecera.com.mx

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