Opinión

Economía: reactivación urgente

FRENOLOGÍA

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Por: Iván Lozano

El criterio de autoridades federales para cambiarle el color al semáforo epidémico no es tanto de salud como económico, no hay secreto en ello. En el caso de Hidalgo, por ejemplo, en seis días (22 al 28 de junio) el número de contagios de COVID-19 pasó de 3 mil 300 a 3 mil 762, es decir, 462 casos. 

La semana previa (15 al 21 de junio) informaron 458 confirmados, de 2 mil 790 a 3 mil 248; la anterior (8 al 14 de junio), de 2 mil 291 a 2 mil 739, es decir, 448; antes (1 al 7 de junio) fueron 501 contagios, mil 769 a 2 mil 270. En total, del 1 al 28 de junio enfermaron de coronavirus 1993 personas en Hidalgo. 

La tendencia de contagios en el estado ha permanecido más o menos igual en las últimas cuatro semanas; no obstante, el semáforo cambió a naranja hace unos días y volvió al máximo riesgo a pesar que muchos se relamían ya los bigotes ante la posibilidad de reabrir las puertas de sus negocios o salir a estirar las piernas, pues aunque pululan los que pasean chabacanos, la responsabilidad social y acaso el temor mantienen en casa a otros tantos.

No es poca cosa la urgencia de quienes cerraron sus cortinas por mandato federal, estatal o municipal, bastante han hecho con pasar dos meses con ganancias mínimas e incluso sin ellas. La presión económica es insostenible cuando millones de personas han perdido sus fuentes de ingreso, ya por despidos, ya por la prohibición de salir a ofrecer su trabajo. 

Las acusaciones a la administración federal por supuestamente priorizar la reactivación económica por sobre la salud de los habitantes soslaya la precariedad en que vive más de la mitad de los mexicanos. Incluso desde las primeras semanas de la Jornada Nacional de Sana Distancia, distintos gremios acudieron ante el gobierno estatal a solicitar apoyo por la suspensión de actividades: músicos, meseros, transportistas y ferieros entre ellos. Sus ganancias se redujeron notablemente si no es que desaparecieron y llevan así más de dos meses. ¿Cuánto tiempo más habría que pedirles que permanezcan en casa?

Las grandes empresas son las que ejercen mayor presión para reanudar las actividades, y aunque tienen las condiciones para soportar restricciones por más tiempo, las circunstancias acarician ya sus límites.

Reactivar la economía nacional no es capricho, sino urgencia. Frente a esto, corresponde a nosotros, la ciudadanía, hacernos responsables de la conducta que adoptaremos en las próximas semanas, incluso meses. Comprender que la liberación de restricciones no representa autorización para salir, reunirnos y hacer como si nada pasara, al contrario, reanudar labores requiere mayor compromiso social del que hasta ahora hemos mostrado.

ACLARACIÓN                            
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.
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