El Policía del agua

MAMÁ USA BOTAS

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Por: Melina Lugo Frías

¿Por qué resulta tan difícil que se bañen los hijos?

Justo desde ayer, andaba en esas, “¡niños, báñense”! y entonces, empezó “la guerra”, se ponen de mal humor, gritan, se enojan, van a buscar la ropa entre 25 palabras que no les quiero entender, y no encuentran nada; estaba cansada, no quise discutir y dije ¡ya, déjenlo, será mañana!

Me senté y me puse a investigar, ¿les pasará a muchos? Pues parece que a todos, el momento del baño, o el de limpia el cuarto, o el de lava los trastes, normalmente se atraviesa en las caricaturas, los programas o el tiempo que les dimos de usar lo electrónico (así decimos en casa), que es un tiempo limitado, para que según esto “aprovechen y hagan algo más que estar en pantallas”

Pues me lleve una gran sorpresa, en lo que estuve buscando, encontré unas buenas herramientas, empezando por  estar dispuesta a no hacer también un poco de drama porque me enojo cuando se enojan, así que con calma, empecé a leer,

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  • Encontrar un momento adecuado: Supongo que el momento no es, cuando están viendo un programa que les gusta y llego yo, de la nada, a decirles, “apaguen todo y a bañar”, el momento, me parecer importante definirlo, porque si fuera mi caso, no me gustaría la interrupción.
  • Ayudarles a tener la ropa lista: esta igual me gusto, porque normalmente si lo hacen solos, pero pues un poco de supervisión no le hace daño a nadie.
  • Acuerda un horario: a veces como mamá el horario es, en el momento que yo tengo tiempo y debería de ser en el momento en que las partes involucradas coincidamos, deben bañarse, si, así que eso hay que acordar, ¿en qué momento? Podría ser, por la mañana, por la tarde, en la noche.

Recuerdo cuando eran más pequeños que el momento era para ellos súper divertido, todo un ritual, preparaban los juguetes, cuando no era el pato, era algún avenger, pelotas o las pistolitas de agua, era un momento que disfrutaban, ahora, entre la adolescencia y el que no quieren, les parece aburrido, les distrae, pienso que si debería recuperarse un poco ese momento, en el que no solo es para que estén limpios o parte de los hábitos sino también la idea de entender por qué debe hacerse y que lo disfruten.

Creo que de todas las anteriores aplicaré más la del “momento adecuado” porque si tiendo a hacerlo en el momento en el que yo tengo tiempo y a veces es cuando estoy en el acelere de hacer cosas pendientes, entonces mejor, busco el momento en que estén tranquilos, se me ocurre, apagando la tele o la computadora, esperar unos minutos y ya, “soltar la bomba”, que si lo hacemos bien, poco a poco, espero, sea un momento tranquilo.

En algunas de las tantas cosas que he leído de la maternidad también se decía ¿Qué es lo peor que puede pasar? Digo, así como que se caiga el mundo porque no se han bañado, pues no, así que también aplicaré la de “no tomarlo tan en serio” me evito un problema, actúo mejor estando tranquila y en consecuencia, el momento de los hijos, no será tan tortuoso. Recordaba hace algunos años cuando eran pequeños y no querían salirse de la regadera, les decía “apúrense, sino va a venir el policía del agua por andar tirando tanto” me miraban tan inocente y se decían “hay que salir ya” ahora me pondré a buscar al policía del agua pero para que me ayude a meterlos.

ACLARACIÓN                                                
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.

Y tú, ¿qué opinas?

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