El kamikaze llamado Superliga

EL NÚMERO 12

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Por: Carlos Castelán

NOTA: Se le llamó “escuadrón kamikaze” a los pilotos japoneses de la Segunda Guerra Mundial que se ofrecían a tomar misiones suicidas, las cuales consistían en estrellar su avión contra un objetivo determinado, usualmente bases navales, buques y otros aviones.

Bienvenidos mis queridos lectores a un nuevo número de esta su columna de confianza. En esta semana Florentino Pérez y compañía dejaron caer la bomba en el panorama futbolístico al anunciar la creación de la Superliga, un torneo en el cual participarían los clubes más ricos y populares de Europa.

¿Por qué causó tanta conmoción esta noticia? Durante los últimos tres años el presidente del Real Madrid había dado constantes declaraciones sobre la necesidad de generar más ingresos ante la inflación en el futbol, ya saben, fichajes arriba de los 100 millones, salarios de 30 millones al año, comisiones a terceros por traspasos y un largo etcétera. Florentino exponía que la UEFA (la federación encargada de gestionar el futbol en el viejo continente) no hacía lo suficiente por ayudar a los grandes clubes y como que no queriendo la cosa, señalaba que igual y estaban mejor si los éstos eran quienes manejaban el dinero.

¿Por qué el enojo con UEFA? Este organismo es el responsable de realizar año con año la Champions League, el torneo en el que se enfrentan los mejores equipos clasificados de cada liga. El problema es que, desde hace varios años, a los grandes del futbol no les parece cómo la federación europea reparte el dinero y los lugares de la competición. 

Fue así como nació la idea de la Superliga, un torneo con formato cerrado (es decir, nadie puede ascender ni descender) del cual serían dueños los equipos más poderosos del mundo, se enfrentarían entre sí, teniendo jornada a jornada encuentros muy llamativos, ganancias multimillonarias por derechos de transmisión y lo más importante, obteniendo el dinero directamente y sin el intermediario que hasta este momento es UEFA.

Para evitar este conflicto, Aleksander Čeferin, presidente de la federación, había entablado constantes pláticas para llegar a un acuerdo con estas escuadras, dándoles varias concesiones que se verían reflejadas en el nuevo formato para la Copa de Campeones, el cual entraría en vigor en 2024. En pocas palabras, la UEFA dobló las manitas en todo lo que les pedían para que no se les salieran las gallinas del corral.

Inexplicablemente, un día antes de que el máximo organismo futbolístico en Europa diera a conocer el nuevo formato de la Champions, Real Madrid lanzó un comunicado en el cual anunciaba la creación y su adición a la llamada Superliga, mismo que fue publicado pocos minutos después por el resto de los clubes fundadores.

El comunicado decía más o menos así: nosotros, Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Chelsea, Liverpool, Manchester United, Manchester City, Tottenham, Arsenal, Juventus, Inter de Milán y AC Milán hemos creado la Superliga porque ya no queremos competir en nuestras ligas por entrar a competiciones europeas, mejor vamos a jugar entre nosotros, de vez en cuando vamos a invitar a otros y así vamos a ganar mucho dinero. Ah, se nos olvidaba, con esto ya no queremos jugar Champions. Fuchi caca.

Podrán imaginarse la indignación que causó el anuncio. Miles de personas mostraron su rechazo en las redes sociales, medios de comunicación le dedicaron días al análisis de lo que implicaría la creación de este torneo, jugadores y entrenadores se mostraron en contra y como no podía ser de esta manera, los altos mandos de FIFA y UEFA se declararon rotundamente en contra de su creación.

Fue tanta la presión que en Inglaterra miles de fans se manifestaron afuera de los estadios del Big Six (Chelsea, Man. United, Man. City, Tottenham, Liverpool y Arsenal) reclamando la medida tomada por los equipos y hasta el mismísimo primer ministro declaró que haría todo lo que estuviera en sus manos para detener las intenciones de estos clubes. Mientras tanto en España, el presidente de la Federación Española de Futbol, Javier Tebas, amagó con tomar acciones legales en contra de los equipos fundadores.

¿Por qué tanto alboroto? Simple, para los aficionados del Big Six la creación de la Superliga significaba la desaparición del futbol como lo conocen, se acabaría la emoción de ganar la liga local y quedar entre los cuatro primeros porque no habría que pelear por Champions y sobre todo, se acabaría el espíritu competitivo de darlo todo para conseguir los objetivos, algo muy valorado en la cultura deportiva inglesa.

Para las ligas locales de España, Inglaterra e Italia significaba la devaluación de sus competiciones pues como los equipos grandes iban a estar más concentrados en ganar la Superliga, los partidos de fin de semana estarían plagados de suplentes y faltos de motivación si es que ya no peleaban por ser líderes en el torneo doméstico.

Y obviamente tanto UEFA como FIFA no iban a permitir que el dinero no pasase por sus manos, por lo que además de las acciones legales, declararon que los jugadores que pertenecieran a esta competición no podrían jugar con sus selecciones nacionales.

¿Qué pasó al final? En menos de tres días los clubes ingleses vieron que se estaba armando la de dios padre y aplicaron la de “dice mi mamá que siempre no”, retirándose del proyecto tanto como fundadores como participantes. Poco tiempo después el Atlético de Madrid hizo lo mismo seguido por el Inter de Milán.

El pasado miércoles Florentino Pérez comenzó a dar entrevistas a los medios diciendo que nunca les dieron chance de explicar bien qué querían hacer, que los malos muy malos de la UEFA nunca les contestaron las llamadas para llegar a un acuerdo y que entendía que los ingleses se salieran por la gran presión que había contra ellos, pero que todavía el Barcelona (al que sus miembros le exigen votaciones para ver si quieren o no entrarle) y AC Milán estaban a bordo. Para el jueves se emitió un comunicado en el cual decían que la Superliga estaba temporalmente suspendida.

¿Por qué la dedición de crear un torneo así se tomó de manera precipitada? ¿Por qué Florentino fue el único que dio la cara desde el inicio hasta el fin? ¿Fue intencional que este proyecto fuera un kamikaze para lograr algo más grande? ¿Se sentarán a negociar los grandes equipos con la federación europea una vez derrotados?

¡Hasta la próxima!

ACLARACIÓN                                                     
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.
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