Opinión

Guía de Manifestaciones Civilizadas para Inconformes con Educación

FRENOLOGÍA

Avatar del

Por: Iván Lozano

Ante las recientes manifestaciones de violencia y el alarmante aumento en el vandalismo a monumentos históricos y puertas de cristal, hacemos un llamado a la cordura para recuperar la tranquilidad en la sociedad y expulsar la barbarie de nuestras vidas.

Todos los integrantes y sectores de la sociedad tienen derecho a la libre manifestación y expresión de quejas e ideas; sin embargo, la oposición al sistema y el reclamo popular no deben atentar contra las más elementales formas de la decencia que caracterizan a una nación civilizada.

La indiferencia es de cobardes. El activismo de sofá en nada contribuye para recuperar la civilidad y buenas costumbres que extraviamos ante la dictadura de las ideologías y la sociedad de consumo. Hartos de la incompetencia de autoridades que permiten tragedias de colores en muros de nuestra ciudad y trajes Armani, urgimos a tomar el asunto en nuestras manos. Por todo lo anterior, a continuación presentamos la Guía de Manifestaciones Civilizadas para Inconformes con Educación:

Cualquier manifestación pública de inconformidad podrá llevarse a cabo siempre y cuando se agoten los canales de comunicación establecidos con las autoridades correspondientes con estricto uso de las palabras ‘por favor’ y ‘gracias’; por ejemplo: “Buenas tardes, oficial. Disculpe la molestia, no quisiera incomodarlo en su tarde, pero por favor sería tan amable de buscar a los asesinos de mi hija. Es que he venido desde hace diez meses y no me hacen caso. De antemano, muchas gracias”.

Una vez autorizada la manifestación en espacios públicos, esta deberá guardar las normas mínimas de civilidad para evitar, principalmente, daños a la infraestructura que hagan ver fea la ciudad y que los oficinistas tengan pretexto para llegar tarde.

Por tal motivo, los manifestantes deberán:

- Caminar sobre las banquetas, aun cuando deban vadear desperdicios de mascotas.

- Respetar las luces rojas del semáforo y atravesar por los cruces de cebra.

- Marchar en silencio y cuando las consignas sean indispensables, hacerlas en volumen bajo. Los susurros son recomendables.

- De ser necesarias, las consignas no deben ser inapropiadas ni con palabras altisonantes que dañen oídos de transeúntes, especialmente de niños que jamás han escuchado majadería alguna pues sus padres nunca las dicen, ni que vulneren la dignidad inmaculada de las autoridades.

- Por supuesto, las pintas en ventanas, muros y puertas están prohibidas pues la ciudad no es cuerpo de tatuador como para andarla rayoneando.

- En casos extremos en los que sea necesario pintar demandas sociales en espacios públicos, estas deberán escribirse con pintura lavable que deberá ser limpiada al terminar la manifestación y que además deberá cumplir con las normas actuales de gramática y ortografía, con la finalidad de aprovechar la manifestación para promover el cuidado del lenguaje. Lo mismo ocurrirá con mensajes en mantas y cartulinas.

Dress Code: salir a las calles para expresar descontento social no debe ser pretexto para el mal gusto, el exhibicionismo y la fodonguería. Deben quedar terminantemente prohibidos los huaraches, pants, gorras, morrales, camisas desfajadas y gente sin bañar. Se recomienda rigurosa etiqueta que realce y dé seriedad al motivo de la protesta.

LA DEL ESTRIBO

Entre la avalancha de contenido sobre las protestas contra la violencia hacia las mujeres en el país, encontré un video que pretende exhibir a una de las manifestantes en la protesta del pasado viernes en la Ciudad de México.

El video es acompañado con un breve párrafo que señala que el comportamiento de la mujer “no corresponde a una persona cuerda ni de buen estado de salud mental”.

Me pregunto entonces: ¿cuál es la reacción sensata ante el asesinato, violación y desaparición de mujeres en México? Pérdida de la compostura, enojo y frustración me parecen síntoma inequívoco de lucidez. La indiferencia, burla y desacreditación ante la barbarie, por otro lado, son propias de una deshumanización preocupante.

Y tú, ¿qué opinas?