Opinión

¿Horror o error?

EL DERECHO DE GIL BORJA

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Por: Arturo Gil Borja

Una parte importante de la política y su entrelazamiento con la administración pública, es el cuidar las formas y procedimientos para legitimar las decisiones que los grupos de poder en turno toman, para fortalecer su hegemonía.

Desde las primeras civilizaciones, quien logra la cúspide de éstas, pretende proyectos a largo plazo, inclusive por encima de lo que las normas locales puedan ordenar.

Si es válido o no, eso es cuestión de otro análisis, sin embargo, lo que mucho deben cuidar quienes ejercen la política, es el trabajo que hacen a diario, para que sus decisiones sean legitimadas por sus gobernados.

Hace unos días, los mexicanos fuimos testigos del peor desaseo acontecido con uno de los pocos órganos autónomos que existen en este país y que al principio, parecía todo cuidado y un procedimiento dentro “del marco de la ley”.

Me refiero a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en donde violando el procedimiento constitucional y en una muestra de desprecio a las instituciones, de una manera desaseada y ejemplificando lo que tanto se comprometieron a combatir, de manera corrupta fue elegida Rosario Piedra Ibarra.

En medio de la noticia del asilo a Evo Morales, ex primer mandatario de Bolivia, en el Senado de la República se vivieron momentos vergonzosos para la democracia mexicana.

Quienes vimos el Canal del Congreso, observamos como un Senador, conocido por su historial político, Ricardo Monreal, depositaba dos votos en la urna para elegir a quien hoy ostenta el cargo de Ombudsman nacional.

Peor aún, al momento de contabilizar los votos, estos nunca dieron la cifra que ordena el artículo 102, apartado B de nuestra Constitución.

Curioso el caso es que además nunca verificaron, dentro de los requisitos de los aspirantes, el que hubieren renunciado a cualquier cargo partidista, al menos un año antes de la elección, tal y como lo mandata el artículo 10 de la Ley de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, pues hasta el mes de octubre de este 2019, Rosario Piedra ocupaba el cargo de Consejera Electoral Nacional de MORENA.

A todas estas inconsistencias e ilegalidades, sin cuestionar el perfil, capacidad o preparación de la nueva Presidenta de la citada Comisión, se suma su defensa a ultranza de la figura presidencial, cuando la naturaleza del encargo exige la defensa de los gobernados, más allá de los gobernantes.

Pena y estupor causó que en el primer encuentro con periodistas, inmediatamente al salir del recinto legislativo, se le cuestionó acerca del seguimiento que daría a los homicidios de comunicadores en este país, contestando y se cita literal: “¿Han asesinado a periodistas?”, lo que motivó que el colectivo Periodistas Desplazados en México, interpusiera la primer queja en el mandato de Rosario Piedra… Curiosamente en su contra.

Así y de manera inédita, México queda en menos de un mes, en la vergüenza internacional por segunda ocasión, pues no sólo se demuestra nuestra incapacidad para planificar y ejecutar el combate al crimen organizado, sino que además, por encima de los derechos humanos de nuestros connacionales, se privilegia el amiguismo y el dedazo, algo que se prometió combatir y hoy se arraiga más que nunca.     

Por hoy me despido, esperando tus comentarios.

Hasta la próxima.

Y tú, ¿qué opinas?