Opinión

La casa en Hickory Hill

LA COLUMNA DEL MISTERIO

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Por: Romina Marín

En la época de 1830 aproximadamente, un hombre de familia comenzó por descubrir que había comprado unos terrenos en los qué había un pozo de sal, que para esos años, resultaba uno de los mejores negocios rentables, ya sea para trueque o para ser vendida como oro puro, pero John era un hombre demasiado ambicioso y no conforme con tener esa mina de sal y ya que tener esclavos era ilegal, decide empezar a secuestrar a personas de raza negra, ya qué el ocupaba de esa mano de obra porque el trabajo en las minas era muy pesado y  había otras familias adineradas qué  también necesitaban personas para realizar tareas que no les eran gratas. En este punto es donde empieza a secuestrar a personas libres para someterlas en calidad de esclavos.

Es ahí donde al sur de Illinois, fraguó su plan maestro, donde surgen los jinetes nocturnos, jinetes que cazaban personas libres para convertirlas en esclavos y no solo para su mina de sal, sino para ser vendidas por quien necesitara de ellos, de esa práctica tan cruel.

Para su nuevo negocio, contrató un arquitecto al que le pidió que construyera una casa, la famosa casa de Hickory Hill, le pidió qué fuese de tres pisos, 13 habitaciones en la planta alta y trece habitaciones en la segunda planta, qué tuviera un ático, un sótano y que a la vez hubiera túneles,  dos túneles uno qué conectaría hacía un canal de agua y el otro hacía un cuarto donde los esclavos, sin importar la edad o que fueran hombres, mujeres o incluso niños, si morían sería apilados ahí, en lo que decidían si los iban a enterrar o a quemar para no levantar sospechas. Ya que aparentemente John era visto como un hombre ejemplar y católico porque jamás faltaba los domingos a misa y practicaba ante los ojos de la sociedad el altruismo.

Entonces, ¿porque tenía que tener tanta cosa su mansión?, esa cámara de los horrores, la supuesta respuesta sería qué necesitaba el sótano para ahí trasladar su mercancía humana, mientras que en el ático, los tenia encerrados en jaulas, el ático contaba con 30 jaulas y si alguien se quería quejar, eran castigados, torturados con mutilaciones, golpes e incluso con dejarlos días sin comer o sin tomar gota de agua, en el sótano como ya lo había escrito, había uno que conectaba con habitación donde ponían a los que iban muriendo, y el otro túnel era para subirlos en lanchas mandándolos a su destino, a los que habían sido ya vendidos.

Entre los años 1830 y 1840 su negocio iba viento en popa, ya que mucha gente compraba esclavos de manera clandestina, para labores en casa, en campo que nadie estaba dispuesto a realizar.

Fue hasta que dos hechos marcaron a John, uno que alguien lo reporto con la policía por el acto de secuestro y otro que cada que el consumía alcohol se ponía violento, llevándose con el, a una de las esclavas para sobrepasarse con ella, para suerte de la mujer, su marido vio todo y apuñaló a John en la pierna, debido al numero de puñaladas, las heridas se le infectaron y la pierna le fue amputada, debido a eso decidió mudarse con su familia a otro poblado, donde ya se dedico a vender lo que cosechaba y a trabajar con la madera, a pesar de las denuncias nunca tuvo que enfrentar a la justicia.

Vendió a un matrimonio la casa, que para ellos era perfecta, sin importarles la histotia terrorífica detrás de Hickory Hill, vivieron unos meses de manera muy tranquila, hasta que la gente tenía mucha curiosidad por conocer su mansión así que decidieron cobrar un centavo a cada visitante, pero fue donde empezó una actividad paranormal, donde se escuchaban ruidos, lamentos y sollozos.

El matrimonio decidió contratar a un caza fantasma sin tener éxito, ya que la actividad en el ático o en el sótano jamás ceso, dicho matrimonio igual se mudo de casa y paso a manos del gobierno quien para restaurarla necesitaba invertir por lo menos ocho millones de dólares, a la fecha lo poco que queda de ella desde 1870 a la fecha sigue cerrada.

Y tú, ¿qué opinas?