La trivialización de asuntos públicos

FRENOLOGÍA

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Por: Iván Lozano

“Por instrucciones del gobernador Fulano…”; “Ante órdenes expresas por parte del presidente municipal Mengano…”; “En respuesta a la encomienda de la secretaria Perengana…”, así es como empiezan innumerables comunicados oficiales de distintos órdenes de gobierno que pretenden comunicar a medios o ciudadanía tal o cual obra, proyecto o acción de interés público. 

En esa forma de comunicación la descripción del tema de interés llega después de algunos párrafos en los que es prioritario mencionar al político o política en cuestión, así como cuánto sudor y lágrimas derraman en el encargo que desempeñan. El propósito, creo, es obvio: la colocación y persistencia de la o el personaje en la memoria colectiva con objetivos electorales. La prioridad es salir en la foto más que el mensaje de interés para la ciudadanía.

En tiempos modernos, digitales, llega la misma práctica recargada. Cuando una influencer como Mariana Rodríguez Cantú ocupa un cargo público, en este caso como titular de la oficina (hecha a la medida, por cierto) Amar a Nuevo León, puede echar mano de plataformas previamente construidas con el fin de no solo de continuar con su labor personal (gana dinero con publicaciones), sino también para dar solidez a su posición política.

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Disminuir publicidad

En ese sentido, Mariana Rodríguez aparece en redes acompañada por su esposo el gobernador Samuel García junto con un menor de cinco meses de edad con discapacidad, quien se encuentra bajo resguardo del DIF Capullos. En sus publicaciones la funcionaria invita a ayudar, a “ayudar desinteresadamente”. Híjoles, no lo sé, Rick… Más de una persona levantó la ceja. Yo lo hice y pos cómo no, si el menor apareció hasta con la playera de los Tigres y, permítanme la suspicacia, eso lo hace aún más sospechoso; recordemos: ¡ella gana dinero con sus publicaciones!

Al respecto, la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) llamó a no trivializar la figura de adopción de menores y consideró un ejercicio de “cosificación” exponer al menor en redes sociales sin el cuidado de su identidad personal, derecho humano del que ya deberían tener conocimiento las personas que llevan las riendas de todo un estado, como Samuel y Mariana. 

En contraparte, personas que respaldan las acciones de Rodríguez Cantú consideran que son un mal menor las faltas éticas y morales (se investigará si hubo legales), si se logra el objetivo de poner en la mesa un sector que como muchos otros se encontraba hasta abajo en las prioridades nacionales, lo cual, es verdad, ha conseguido al tener el tema en distintas discusiones en todos los niveles.

En apoyo esgrimen varios argumentos, algunos más sensatos que otros, por ejemplo, hay quienes se avientan la puntada de: “Pero el beneficio político lo aplican todos”, por lo que no hay tanta bronca porque así se hace. En cambio, mejor aún es el que señala que la figura de Familias de Acogida era por muchos desconocida y ahora tiene mucho más difusión. ¿Pero de qué se trata?

De acuerdo con el gobierno federal en una publicación del 30 de julio de 2020 que se encuentra en esta liga: https://www.gob.mx/difnacional/es/articulos/alista-sndif-programa-de-familias-temporales-para-ninas-ninos-y-adolescentes?idiom=es 

“Con el objetivo de proporcionar un entorno familiar temporal a niñas, niños y adolescentes que no cuentan con cuidados parentales, el Consejo Técnico de Evaluación 2020 del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) aprobó la puesta en marcha del Programa Nacional de Familias de Acogida (PRONFAC)”. 

Explica que: “La familia de acogida es una alternativa que permite brindar la convivencia en un hogar de manera temporal y con personas que se vinculan afectivamente a quienes se han quedado sin cuidados parentales, dotándoles de elementos para la vida futura conforme a su interés superior”.

Precisa también que el programa es de carácter transitorio, por lo que es válido que personas den alojo y compañía por un periodo breve a un menor en espera de ser adoptado. 

Sin embargo, lo que no ha quedado muy claro y es un error tremendo de Mariana Rodríguez y Samuel García, es si ambos aprobaron los cursos de capacitación que se imparten a las personas solicitantes de ser familias de acogida, los cuales integran temas como enfoque de derechos, marco normativo nacional e internacional, principios rectores, interés superior de la niñez, derechos de niñas, niños y adolescentes, cuidados alternativos, concepto de familia y motivaciones y beneficios de conformarse como familia de acogida.

Perdonen otra vez la suspicacia, pero si no supieron que no pueden vulnerar los derechos de un menor al exhibirlo en redes sociales sin los cuidados correspondientes, probablemente se saltaron todo el protocolo legal. 

Por otra parte queda pare pensar si existe un beneficio mayor al difundir la necesidad de poner atención a niños, niñas y adolescentes en espera de adopción y de las figuras creadas para darles una mejor calidad de vida mientras tanto, que el perjuicio que puede ocasionar la trivialización del mismo asunto cuando la figura del funcionario o funcionaria aparece en primer plano. ¿Cómo la ven?

ACLARACIÓN                                                
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.

Y tú, ¿qué opinas?

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