Opinión

Las nuevas maravillas del cine

DESDE EL PROYECTOR

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Por: Mariano Bouchot

Son muchos años los que tengo como un apasionado lector del cine, es decir leo historia, ensayos, teorías, crítica y opinión, además de un sinfín de temas relacionados con el séptimo arte. También me gusta escuchar a la gente que sabe de cine, de cualquier campo, de cualquier disciplina que tenga que ver con esto.

En todos mis años como lector y escucha sobre temas de cine, nunca había sido testigo de una exacerbación tan amplia de películas recién estrenadas, ya sea en las salas de proyección o las estrenadas en los diferentes sistemas de streaming. Leo y escucho a gran parte de la crítica en español e inglés, referirse a estos estrenos como obras magnas de la cinematografía.

Ya en columnas anteriores, me había yo preguntado: ¿Qué clase de películas han visto antes estos críticos y nuevos líderes de opinión, para otorgar el grado de obras maestras a una buena parte de los estrenos comerciales que ahora luchan por los premios más importantes de la industria cinematográfica global?

No sugiero que películas como Joker o Parásitos, sean malas, al contrario, son excelentes trabajos fílmicos, perfectamente desarrollados, dueños de una extraordinaria e indiscutible calidad. Pero aun con tanta calidad en su hechura, distan mucho de las auténticas obras maestras que nos ha ido dejando el cine a lo largo de su corta historia.

No considero que sean comparables la mayoría de las obras cinematográficas del presente con las del pasado. El desarrollo tecnológico de nuestros días es de suma importancia para la producción. Antes de la era digital, con el uso de la película como principal materia prima de la industria fílmica, los estándares de calidad en las producciones eran similares. Hoy, las películas que no cuenten con el presupuesto necesario para sumar tecnología en su elaboración, difícilmente obtendrán proyección, reconocimientos y desde luego, ganancias.

Taxi Driver, cinta dirigida por Martin Scorsese en 1976, es una auténtica obra maestra del cine. El más reciente trabajo de este gran director, El Irlandés, aun con toda la millonaria inversión en el rubro de efectos visuales, usados para recrear escenarios y también para la caracterización de los personajes, no se acerca para nada a Taxi Driver.

Antes de referirse como maravillas a películas como 1917, autoría de Sam Mendes; Joker, de Todd Phillips; Parásitos, dirigida por Bong Joon Ho; Marriage Story, de Noah Baumnach; además de todos los títulos que hoy acaparan la atención por sus premios y nominaciones en diferentes eventos, la crítica y los opinadores debieran hacer una revisión al cine de años pasados. Y no me refiero al cine clásico, me refiero a películas de los últimos 40 años. Les hace falta ver más cine.

ACLARACIÓN
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.

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