Opinión

Las voces de los jóvenes

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Por: Andrés Chávez Pumarejo

Ayer tuve la oportunidad de participar en el Primer Foro de Videoconferencias “Jóvenes de Impacto”, organizado por la Red Conéctate, un grupo de jóvenes comprometidos con el desarrollo de Pachuca, en conjunto con la Fundación ProAmigo.

Hay varias cosas a destacar de las ponencias de Estrella Prieto y Juan Fer Flores, quienes me antecedieron, dos jóvenes convencidos de su causa y, lo más importante, con una dimensión humana.

Estrella Prieto es una joven mujer que nunca deja de sorprender, y el lunes nos compartió, con la energía y pasión que la caracterizan, su faceta como experta en feminismo.

Hay que recordar que, en los meses anteriores a la pandemia, el feminismo adquirió una fuerza sin precedente. A casi seis meses de las históricas protestas globales del 8 y 9 de marzo, y ante el incremento mundial de violencia de género que trajo consigo esta contingencia, es necesario responder a su llamado.

De la ponencia de Estrella, me quedo con algunas reflexiones que sirven para que los hombres contribuyamos, respetuosamente, a la consolidar una cultura de la igualdad.

Para combatir la violencia de género, la principal batalla se libra en nuestras mentes; son falsas creencias las que fomentan la discriminación contra las mujeres, y en consecuencia, facilitan la impunidad que acompaña la violencia de género.  Para cambiar una actitud, el primer paso es cambiar una creencia, y los retos que enfrentamos en materia de género lo confirman.

De igual forma, hay que detectar patrones de agresión, con énfasis en los más pequeños.  Son las micro actitudes de control, humillación y sumisión las que ejercen mayor violencia contra las mujeres, porque son sistemáticas,  permanentes, y en muchos casos  invisibles.

Como hombres, debemos de participar, con lo que nos toca, en la construcción de alternativas para fortalecer la autoestima y el empoderamiento femenino.  No se trata de que los hombres proporcionemos estos medios (esa actitud de proveedor es típicamente machista, y aunque cueste trabajo entenderlo, es una forma de agresión), sino que facilitemos su realización, empezando por no estorbar ni sabotear, y continuando con aportar lo que se nos pida.  Nada más, nada menos.

Debo decir, con orgullo, que en la Fundación Proamigo hemos adoptado este enfoque desde que empezamos a trabajar con mujeres, y los resultados han sido muy positivos. 

Le hago un gran reconocimiento a Estrella por su labor, por su inteligencia, por la gran cantidad de información que maneja sobre el tema, pero, sobre todo, por creer en su causa y en ella misma.

El martes vino la participación de Juan Fer, un aliado de la causa ciudadana y lo que sea de cada quien, un joven extraordinario que, con generosidad, nos compartió su punto de vista.

Juan Fer nos habló de la marca personal, un concepto comercial adaptado a la construcción de una imagen personal, y que tiene el objetivo de distinguirnos del resto.

La gran pregunta que nos planteaba Juan Fer es, ¿para qué?, una pregunta de vida, que explica y da sentido a cada una de nuestras acciones, lo que permite que algunas de ellas puedan trascendernos.

La respuesta al para qué la encontramos en nuestros objetivos (lo que queremos alcanzar), nuestra misión (lo que buscamos aportar al entorno), nuestra visión (como es que nuestras acciones ayudarán a forjar el futuro), y nuestros valores. 

En suma, lo que somos, lo que queremos, y lo que creemos, son los pilares de nuestra marca personal, no solo en términos comerciales o promocionales, sino en términos de la marca que deseamos dejar en este mundo.

En este sentido, a su corta edad, Juan Fer ha logrado lo que muchas personas no consiguen en una vida, porque además de energía y determinación, está convencido de sus causas y siempre está dispuesto a asumir riesgos.  Son esas cualidades las que lo trajeron al frente ciudadano, donde estoy seguro también dejará su marca.

Comparto muchas de las ideas de ambos, porque son aplicables para Pachuca. 

Nuestra ciudad tiene todo para ser una ciudad competitiva a nivel nacional: tenemos ubicación y conectividad; historia y belleza natural; vocación productiva y, lo mejor, gente buena, noble, dispuesta a trabajar. 

¿Qué nos ha faltado?  Cambiar nuestras creencias, convencernos de que podemos estar mejor, tomar riesgos, y hacer de nuestras fortalezas, nuestra marca personal.

Decía Estrella que lo que no se repara, se repite.  Esa frase se me quedó pegada, porque describe en muchos aspectos lo que le pasa a Pachuca. 

Trabajemos para reparar la forma desigual en la que esta organizada esta ciudad, encontremos cual es esa marca que la va a distinguir de las otras capitales estatales, y con las voces de los jóvenes, reinventemos nuestra ciudad.

ACLARACIÓN                                        
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.
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