Opinión

Lo peor del cine en el 2019

DESDE EL PROYECTOR

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Por: Mariano Bouchot

Como ya lo comenté en columnas anteriores, estamos en la temporada donde encontramos en diferentes medios listas con lo mejor y lo peor del año. Ya en este espacio di mi punto de vista sobre las mejores películas del año, también de la década que se va.

El ejercicio de elegir a lo peor del cine en el 2019 me resulta complicado, esto por recordar el tiempo invertido en ver proyectos que no me aportan nada como espectador. Contar las horas dispuestas en el visionado de obras cinematográficas paupérrimas en su calidad, me otorga un sentimiento de culpa difícil de superar.

Considerar a una película como “mala”, nada tiene que ver con gustos, ni con la apreciación.  Un guion deficiente, una dirección poco atinada o elementos técnicos incorrectamente empleados, son algunos de los aspectos que se toman en cuenta para calificar a una película como “mala”.

El Diccionario de la Real Academia Española, define a la palabra “bodrio”: Cosa mal hecha, desordenada o de mal gusto. Y, así es como en nuestro idioma se les denomina coloquialmente a las peores películas que vemos.

La lista de los bodrios de este año la encabeza sin duda alguna Hellboy, en la versión dirigida por Neil Marshall, una muy pobre adaptación del cómic de Mike Mignola. Muy distante del Hellboy que nos dio Guillermo del Toro en el 2004, junto Ron Perlman,  quien es insuperable interpretando a este personaje.

Un bodrio cinematográfico no necesariamente obtiene ingresos deficientes en taquilla. Tal es el caso de Child´s Play (El muñeco diabólico), que gracias a la mercadotecnia y a la popularidad heredada por la película ochentera del mismo título, obtuvo ganancias considerables. El Chucky del 2019 es una tierna figurilla a lado de aquel muñeco diabólico de 1988.

Hay producciones que aun con un estupendo elenco, resultan fallidas. El mejor ejemplo de esto en el 2019 es Tolkien, protagonizada por Nicholas Hoult y Lilly Collins; dirigida por el chipriota Dome Karukoski. Es una soporífera película sobre los años como universitario del genio literario J.R.R. Tolkien.

Entre lo peor del cine de este año que acaba debo incluir a Glass, cierre muy infortunado de la trilogía “Superhéroes”, dirigida por M. Nigth Shyamalan. Tan paupérrima calidad como la de Misterio a bordo, protagonizada por Adam Sandler y Jennifer Aniston.

Estos títulos son una muestra del amplio e inagotable universo de los bodrios cinematográficos. Son películas tan malas, como olvidables. Lo único que dejan son cifras y estadísticas para la opulenta industria del cine.

ACLARACIÓN
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.

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