Opinión

No quiero ser de nadie, quiero ser mía

INSUMISAS

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Por: Michelle Ortiz

Hablemos del amor “romántico” ¿Quién lo inventó? ¿Por qué en un punto de nuestra vida hemos soñado con esto?

Al igual que tú, querida (o) lectora (o) soñé con encontrar un amor que superará el tiempo, la costumbre y barreras mágicas fantasiosas para estar conmigo. Sí, ví todas las películas Disney de princesas y crecí observando que las mujeres debían soportar todo por “amor”. Hasta que un día mientras lloraba por no ser suficiente para el chico que yo quería, abrí los ojos y entendí que debía ser MÍA.

Comencemos con los conceptos

Coral Herrera, en “Teorías críticas del amor romántico” define a este “amor” como todas las construcciones creadas social y culturalmente. Sus principales características se basan en la pareja monogámica, heterosexual, entre adultos, orientado a la procreación y bendecido por la Iglesia y el Estado.

“El amor romántico es este ideal al que todos aspiran, en él se busca la satisfacción de los objetivos existenciales en la intimidad, esto pone a las mujeres en una situación vulnerable. Para ser una persona valiosa, debemos encontrar una pareja, tener hijos, porque nuestro éxito personal, nuestra trascendencia, depende de otros sujetos. La idea de romanticismo es una idea de satisfacción absoluta de todas las necesidades en ese vínculo”

Dentro de este amor romántico no existen nuestras necesidades como individuo sino una serie de sacrificios a realizar por estar con nuestro “amor verdadero” y tener el vivieron felices por siempre. Nos han vendido ideas en donde a pesar de violencia psicológica, física y sexual debemos ser las buenas esposas, novias y compañeras. Aquí hay que poner especial atención en las primeras señales que nos dicen que ni es verdadero y mucho menos amor.

ALGUNOS MITOS DEL AMOR ROMÁNTICO

  • Quien bien te quiere te hará llorar
  • Los que más se pelean son los que más se desean
  • Del amor al odio hay un paso.

Tres ideas que están muy arraigadas en nuestro imaginario colectivo. De manera que si tú le gustas a un niño en el colegio es normal que el chico te moleste, te violente… porque todos los adultos se ríen y le parece muy normal que si tú le gustas a un niño, el niño te moleste y acose. Hacemos creer eso a los niños, en vez de decirles, 'si te gusta fulanita, la tienes que tratar bien, si le gusta bien, y si no te aguantas'. Así se naturaliza la violencia, y ese es el principal problema.

Entonces ¿qué pasa cuando este amor romántico nos roba nuestra individualidad, paz y espíritu? ¿Qué haces cuándo tu “príncipe azul” atenta contra ti? Sonríes y aceptas el vivir este “amor romántico” o comienzas a reescribir tu historia de amor propio.

Coral Herrera nos dice: “El amor romántico tal y como lo concebimos es muy violento. Está basado en una forma de relación sadomasoquista que consisten en creer que para conseguir el amor verdadero hay que sufrir mucho, hay que aguantar mucho y hay que pasarlo muy mal. Este mensaje se transmite principalmente a las mujeres, que somos las que tenemos que aguantarnos, sacrificarnos y renunciar a todo”.

Cuantos casos leemos a diario de mujeres agredidas por sus parejas, cuantas niñas crecen con la convicción de que los celos, el control y los insultos son cosas habituales entre quienes se aman, cuántos niños aprenden que la violencia en la solución a los problemas del corazón.

El título de hoy “No quiero ser de nadie, quiero ser mía”, lleva una frase que ha marcado mucho mi vida después de comprender que el amor no es sinónimo de violencia, que por amor no debes aceptar cosas que dañen tu integridad, que si una persona no te ama está bien y no por ello debes realizar cosas que atenten contra tu dignidad.

Me gustaría que tú, ahora que has leído algunos de los mitos del amor romántico, te preguntes si lo que estas recibiendo te hace sentir bien, te agrada, te reconforta, te impulsa y te hace crecer.

Necesitamos una revolución cultural. No sirve de nada que tratemos de concienciar si la televisión sigue mandando de forma constante mensajes machistas disfrazados de amor romántico.

También hay que reconocer la necesidad de nuevos referentes de forma de amar porque casi todos los ejemplos que nos ponen de pareja son parejas que se tratan muy mal con relaciones de sufrimiento y que no disfrutan nada del amor. Tenemos que empezar a crear una imagen del amor como algo bonito que no conlleve violencia, sufrimiento o sumisión. Este es el reto que tenemos por delante: demostrar que otras formas de quererse son posibles.

Y tú ¿vives en un amor romántico?

Te dejo aquí esta recomendación musical que va muy acorde al tema de esta semana:

 

Y tú, ¿qué opinas?