Paradoja sanitaria

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Por: Florentino Peralta

Se vive una paradoja sanitaria en la Subsecretaría de Administración y Finanzas de Salud, donde los contagios por COVID-19 entre el personal de aquel despacho continúan ante la necedad de mantener presente a la plantilla completa.
  
La inconformidad de algunos empleados se extiende ya a las tres direcciones que conforman dicho ente: Recursos Humanos; Planeación; y Almacén, pues en los dos primeros casos están confinados en las instalaciones ubicadas en La Paz.

Desde agosto los empleados administrativos se presentan con regularidad y sin haber dispuesto, en su gran mayoría, de periodo vacacional. Incluso se ha hecho caso omiso a la circular del 15 de enero que posibilita el uso de guardias.

A partir de entonces y hasta la fecha se han presentado nuevos casos de COVID-19 entre el personal, que asegura, en su mayoría podría desempeñar su función a través del teletrabajo, alguna otra plataforma o con presencia periódica.

Sin embargo, la aplicación de la tecnología en la Subsecretaría a cargo de Ignacio Valdés Benítez no es distintivo, pues las y los trabajadores, que se presentan al ciento por ciento, registran su entrada y salida con huella digital. 

Además de las filas para registrarse, ya en las oficinas se cuentan hasta cuatro personas por espacio, mientras que en los denominados salones abiertos hay hasta una veintena, que si bien están separadas, no cuentan con ventilación.

Hace apenas unos días se confirmó otro contagio en el despacho de Valdés Benítez, donde el COVID-19 había ya atacado a su personal de confianza, como su secretaria técnica, Nelly Sánchez y su secretaria particular, Lucero Salas.

En el caso de la secretaria técnica, enfermó ya en dos ocasiones, pero tuvo trato preferencial, como recibir hasta las puertas de su domicilio medicamento y comida que choferes de la dependencia le llevaban en autos oficiales.

Caso contrario al que viven los demás, como una mujer que al enfermarse requirió oxígeno, pero no encontró apoyo ni para adquirir algún otro medicamento, pues solo fue conminada a dirigirse a la instancia que le corresponda.

TRATO PREFERENCIAL

El privilegio recibido por Nelly Sánchez fue extensivo para su asistente personal, quien también enfermó y recibió insumos hasta su hogar, con el temor de los mensajeros a resultar contagiados, al igual que los demás trabajadores, quienes denuncian que de tres relojes checadores, solo uno es óptico, que junto con la aglomeración en filas y oficinas, aumenta la posibilidad de contagiarse y perder la vida, como sucedió ya. La paradoja radica en que Ignacio Valdés Benítez incumple las recomendaciones que el resto de la población debe seguir durante esta contingencia, amparado en el margen de maniobra que se le concede.

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La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.
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