¿Qué es el Gaslighting? (Parte 1)

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Por: Michelle Ortiz

El ‘gaslighting’  es un patrón de abuso emocional en el que la víctima es manipulada para que llegue a dudar de su propia percepción, juicio o memoria. Los abusadores aplican esta táctica de manipulación para mantener el control dentro de la relación y hacer que sus víctimas duden de su propia cordura.

Este término, que realmente no tiene traducción al español, viene de la película clásica de Hollywood llamada "Gaslight", en la que un hombre manipula a su mujer para que crea que está loca y así robar su fortuna escondida. Él esconde objetos (cuadros, joyas) haciéndole creer a su esposa que ella ha sido la responsable, aunque no se acuerde. También atenúa la luz de gas y le hace creer que el fuego sigue brillando en la misma intensidad que antes. Por supuesto, eso hace que la protagonista sienta que se está volviendo loca, no quiera salir de la casa, se encuentre ansiosa y llore continuamente.

El gaslighting tiene efectos a corto y largo plazo. A corto plazo puede ser usado como coartada para evitar asumir responsabilidades y pasarle las culpas de algo a la víctima. A largo plazo, como veremos, es habitual que la víctima dé por sentado que hay que confiar siempre en la persona manipuladora, y como consecuencia pierda su propia autonomía y capacidad de tomar decisiones libremente.

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Así pues, estamos hablando de un tipo de maltrato relativamente sutil, dado que en todo momento se trata de mantener la apariencia de que si no se tienen en cuenta los intereses y las ideas de la víctima es por su propio bien, dado que esta última no sería capaz de comprender lo que ocurre realmente a su alrededor.

El ‘gaslighting’ a menudo hace que la víctima dude de sí misma. Por ejemplo, alguien hará o dirá algo abusivo y luego negará que alguna vez sucedió, dice la psicoterapeuta y terapeuta matrimonial y familiar, Tina B. Tessina. Desde que se inicia el proceso de manipulación hasta que la víctima desconfía completamente de sus criterios, se pasa por diferentes fases.

La primera es la etapa que podemos llamar de Shock o incredulidad. En esta etapa da comienzo el gaslighting, la reacción natural de la víctima es de shock y confusión. No entiende que es lo que está pasando pero tampoco concibe que esté siendo victima de un abuso por parte de la otra persona.

La siguiente fase es la defensa. Cuando la víctima empieza a ser consciente del abuso emocional, se intenta defender y enfrenta las incongruencias que el manipulador intenta hacer pasar por verdades. Como reacción a esta defensa, las manipulaciones aumentan y se intensifican para que la víctima se sienta aún más confusa y no pueda salir del bucle de la manipulación e indefensión en el que se ve inmersa.

La siguiente fase es la indefensión. Es la culminación del proceso de manipulación. En esta fase la víctima ha asumido el relato de la persona manipuladora y por tanto ha dejado de confiar en su criterio, en su capacidad de entender la realidad y en su habilidad para tomar decisiones. Ha perdido su autonomía y su autoestima. Por contra ha aceptado las opiniones, criterios y decisiones del manipulador convirtiéndolas en la única fuente de veracidad con la que relacionarse con el mundo.

ACLARACIÓN 
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.

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