Relájate y educa

MAMÁ USA BOTAS 

Avatar del

Por: Melina Lugo Frías

Bueno, pues resulta que una de mis actividades favoritas es escuchar, ver videos o leer sobre cómo puedo mejorar en el tema de la educación de los bribones, pero, también pensando en aplicarlo y ver, en lo práctico si me funciona o no – digamos que es un poco experimental el rollo- y, en aleatorio, llego a mis ojos y oídos una plática de Amara de Miguel, quien además de escribir sobre el tema, tiene un sistema con ese nombre: “Relájate y Educa”, supongo que tiene muchas cosas más sobre eso, pero bueno, ahora solo será referente al video que vi, “Más abrazos y menos gritos para educar”, vaya título, ¡quién sabe por qué me sentí identificada! porque ahora es sobre éste tipo de temas que la plataforma cree que me gusta (y tiene razón).

La verdad es que está muy interesante lo que dice, me gusta mucho una parte, más o menos así, “hay que ser juguetones con ellos, hacerlo divertido”, da un ejemplo claro, el momento de irse a dormir y lavarse los dientes, que bueno, ya se sabe que será tortuoso, lleno de dos o tres subidas de voz, seguro, la cosa es, dice ella, si los niños están en edad de jugar, pues entonces podría irse en trenecito al baño, cargarlos como costal y llevarlos a la cama y suena bien, me gusta, la cosa es, a veces estoy cansada o simplemente apática para eso, cuando eran más pequeños, recuerdo al marido haciendo cosas así, y yo mirándole como de “¿en serio?” y ahora viene alguien y me dice que está bien, yo no sé porque, de pronto creo que hay que hacer ciertas cosas con seriedad (ojo, no soy tan seria) pero me sale esa parte de “por favor, dejen de jugar” como si tuvieran, alguna edad, en la que sería bueno dejar de divertirse, pero, a ver, los momentos bonitos son los que se recuerdan así, con juego, alegres, con risas, también están los otros, los tristes, los incómodos, los llenos de gritos, los primeros iluminan sus caritas, los segundos las entristecen, así, que simplemente la pregunta sería ¿cuál elijo yo?

Hay otro que me quedo como anillo al dedo, de verdad que me dejo pensando, dice, que los niños van identificando el nivel de voz que usamos con ellos, de pronto es nivel 1, instrucción dada, nivel 2, ¿me escuchaste o quieres que lo repita?, nivel 3, ¿en serio necesitas que grite? Vaya, no tal cual, pero más o menos dice eso, los niños ya saben que llegaré al tres, así que desde el uno, pues no hacen caso. ¿qué? Es tan real que da miedo, he estado poniendo atención y si, efectivamente, saben que llegaré al 25, sugiere, la anticipación, “niños, en 5 minutos ponen la mesa, por favor” “niños, quedan dos minutos” y sí, me ha salido mejor.

¿Demasiados anuncios?

Disminuir publicidad

En algún momento hace un símil entre los defensas y delanteros, no soy futbolera pero más o menos concluye en “Jugando del mismo equipo” en algunos momentos parece que estamos en equipos contrarios, ellos y yo, en lugar de ver que vamos hacia el mismo lado, somos equipo, siempre se los digo, pero a veces no actuamos como tal, pareciera que jalamos la liga de extremos contrarios, eventualmente se romperán y seguro, alguien saldrá lastimado, así, que sí, hay que cambiar esa mentalidad e ir todos hacia el mismo lado. “Que el amor esté presente”

Está muy interesante la plática, bastante recomendable, habla de muchas cosas más y técnicas interesantes, la encuentran con el siguiente nombre: V. Completa. Más abrazos y menos gritos para educar. Amaya de Miguel, educadora y escritora, da como para otra columna, mientras llega, disfruten.

ACLARACIÓN      
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo

Y tú, ¿qué opinas?

Te podría interesar