Opinión

¿Son necesarios tantos festivales de cine?

DESDE EL PROYECTOR

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Por: Mariano Bouchot

Hacer el ejercicio de contar los festivales de cine que existen alrededor del mundo, sería un trabajo titánico. Creo que hoy es incontable la cantidad de estos. Cada día brotan por todas partes, ya sea en forma de muestra o festival. ¿Es realmente necesaria para la industria cinematográfica, la existencia de estos eventos?

Habría que considerar qué le aporta un festival de cine a una película que se presente en el mismo. También se debe considerar la contribución al entorno social de los festivales. La gran mayoría, puedo asegurar que poco o nada aportan a cineastas, industria y sociedad.

Para algunas producciones, principalmente de países en vías de desarrollo, es importante contar con un espacio que les permita proyectarse y promoverse. Muchas de las películas de bajo presupuesto, tienen como mayor aspiración, presentarse en festivales de cine.

En países como el nuestro y el resto de Latinoamérica, los mayores problemas que enfrenta un productor de cine, son la distribución y la exhibición. Coleccionar participaciones en festivales, no garantiza una salida comercial. Fijar como objetivo principal de una película, alcanzar el mayor número de participaciones en estos eventos, es un error.

Las bondades que otorga la tecnología en nuestros días, permite una diversificación en el mundo de los festivales de cine. Existe una gran cantidad de estos eventos que funcionan en línea. Aspecto que vuelve impersonal el paso de cualquier película en un evento donde el objetivo principal suele ser el tejer lazos de colaboración, la compra y venta de proyectos, así como afianzar relaciones industriales en la materia.

Un festival de cine serio, en cualquier parte del mundo, ofrece mucho más que la sola proyección de películas durante su realización. La oferta debe ser una amplia experiencia para cineastas y público. En México, existen extraordinarios escenarios para proyectar y ver películas.

Sobre todo, los festivales llamados de nicho, es decir lo que destinan su contenido y programación de manera específica, como los dedicados al cortometraje, al cine de terror, al documental o a la animación,  por citar algunos ejemplos. Pero existen muchos más que no tienen una definición en los contenidos ofertados, así como en las experiencias alrededor del evento.

Del lado del público espectador se agradece que existan espacios alternativos a las carteleras comerciales, también del lado de los realizadores se aprecia la posibilidad de llegar a diversas audiencias a través de los festivales de cine. Los festivales de cine sí son necesarios, siempre y cuando sean realizados con altos estándares de calidad.

Y tú, ¿qué opinas?