Opinión

Todo por su nombre

Domingo negro

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Foto: Grupo AM

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Las reseñas sobre el domingo negro de Miguel Osorio son diversas, aunque muchas coinciden justamente en su arrojo para enfrentar al presidente Enrique Peña y buscar su apoyo para convertirse en el candidato del PRI a la Presidencia, sin embargo hubo una negativa y un profundo desencanto de ambos.
Parte de su condición de priista, lo hizo mandar vía redes sociales una felicitación a José Antonio Meade, además de aceptar en otro tuit su lealtad al presidente.
Sería el día quince de este mes cuando deje la Secretaría de Gobernación para dedicarse de lleno a consolidar su candidatura al senado. Digno, buscará obtener esa posición a través del voto de sus paisanos y permitir así que las plurinominales recaigan en integrantes de su equipo.
El gran trabajo realizado por la vieja estructura priista movida desde el Estado de México ya mostró una adhesión no sólo de tricolores, sino de otros actores políticos que en algún momento podrían significar un dolor de cabeza en la elección de Meade como presidente.
La operación cicatriz con los grupos internos ha dejado constancia con la suma de algunas voces críticas y recalcitrantes como Ivone Ortega, la ex gobernadora de Yucatán.
Esto muestra el poderío del monstruo que habita el edifico de Insurgentes y que es despertado para cumplir los dedazos e imposiciones a más no poder.
Son señales de fuerza que envían a los incrédulos, en este caso llevan dedicatoria a los pocos informes como Miguel Osorio Chong, a quien le adjudican abiertamente la creación y operación del Partido Encuentro Social (PES) quien por razones extrañas ayer no alcanzó a formalizar su alianza con Morena y el Partido del Trabajo.
Esta circunstancia de rebeldía o traición que podrían considerar algunos, ya se había comentado como un efecto colateral en caso de no ser electo, aun así, recuerdan, existen códigos de sumisión que en todo momento deberá aceptar y cumplir.
Ese domingo negro que tuvo Osorio al ser informado que no sería el candidato, podría prolongarse con un ataque sistemático de quienes fueron sus compañeros de gabinete y que podría iniciar con una abierta lucha porque deje Gobernación en estos días, incluyendo la renuncia de Eugenio Imaz al frente de Seguridad Nacional.
La confrontación interna ha movido el interés de actores políticos de la oposición, quienes ven como una oportunidad la disputa porque no faltará quien mueva los hilos y hagan perder al hidalguense en su propia tierra.
Para muchos, esto sería inadmisible, sin embargo la vida útil de cada político lo determina el propio sistema al que sirve.
   Jugar con Morena, que es el enemigo a vencer de los priistas, sería tanto como enfrentarse a todo un sistema inefable en el que él participó y fortaleció en gran parte del territorio nacional como parte de sus tareas diarias.
Convertirse en oposición, es una apuesta costosa en todos los sentidos, sin embargo, la ruleta da vueltas y esperemos los resultados.
Nimiedades: Antes que jalen sus maletas para ir por una candidatura, que los pasen a la báscula.

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