Opinión

Yolanda Tellería esconde la basura debajo del tapete

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Por: Víctor Valera

Debemos ser serios. A tres días de que la alcaldesa de Pachuca Yolanda Tellería destrabara la recolección de la basura, lo cierto es que la problemática continuaba hasta la noche de ayer y amenaza con desbordarse.

Así las cosas, el anuncio de la presidenta municipal del pasado viernes fue con la finalidad de no ensuciar y a la vez quitar presión al Festival Vientos de Alegría encabezado por Tellería, uno de los últimos eventos de la actual administración panista previo a las elecciones de junio.

La imagen de la presidencia municipal es de aquella señora que, debido a la falta de tiempo y las prisas ante una fiesta importante, barre y esconde la basura debajo del tapete de la casa.

Lo que puede considerarse a chacota, es una triste realidad que deben soportar los habitantes de la capital de Hidalgo durante los últimos días. 

Bolsas de basura en cada esquina de la colonia Plutarco, Periodistas o sobre la céntrica calle Guerrero es la postal en Pachuca que tiene su máxima expresión en la plaza Constitución.

En esa explanada ubicada en el centro histórico, frente al mercado primero de Mayo, se acumula la basura de hace días, incluso antes del anuncio del viernes.

Mientras que los contenedores alrededor del Reloj Monumental de Pachuca, en la plaza Independencia, permanecen rebosantes de deshechos.

Ya es insoportable para una ciudad con más de 277 mil habitantes. Y parece que no tendrá solución en los próximos días.

Tellería anunció que estaba en pláticas con el alcalde de Mineral de la Reforma para utilizar la infraestructura de ese municipio, pero ayer en la noche Raúl Camacho insistió en que no tenía la capacidad de recibir la basura que genera la capital. 

Incluso ayer en la tarde, surgió la versión de que la empresa Tecmed tiraría la basura en Tlapacoya, lo cual generaría la inconformidad de los pobladores.

Entre los panistas que observan el conflicto corre la siguiente especie: José Antonio Tellería, hermano de la alcaldesa, también enfrentó los amagos de los ejidatarios de El Huixmí, cuando fue presidente municipal. 

En ese entonces el enemigo estaba fuera de la alcaldía, ahora permanece dentro, señalan.

Y tú, ¿qué opinas?