Cuando la Roja llegó a la luna

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Por: El País

Se cumple una década de la obra cumbre del fútbol español, una victoria en el Mundial de 2010 sufrida partido a partido, el gran logro de una generación tan capaz de jugar bien como de competir

Cuando la Roja llegó a la luna(ALEJANDRO RUESGA / El País)

Cuando la Roja llegó a la luna | ALEJANDRO RUESGA / El País

La obra cumbre del fútbol español se demoró 90 años. Con el pesimismo metabolizado hasta el tuétano, en una congeladora noche sudafricana, España se hizo Mundial. Fue el éxito de una generación de futbolistas tan extraordinaria por su cualificación técnica como por su colmillo para competir. La Roja no ganó toca que toca, que también, sino, sobremanera, por su capacidad de sufrimiento.

La hinchada ya presagió otro fiasco desde el primer día. Una derrota contra Suiza puso en órbita a todos los regimientos de cenizos. Todos con motivos sobrados por tanto fracaso precedente, pese al despegue en la Eurocopa de 2008. Cuando ya saltaban chispas, Vicente del Bosque compareció en público después del patinazo con los suizos y se desactivó la tormenta. Previamente, tras revisar el choque, el míster ya había convenido con Xavi y algún otro que la Roja no había jugado mal. Un accidente, sin más, pero que dejaba al equipo al borde de otro abismo.

Con el sabio y conciliador técnico a la cabeza, el grupo decidió reforzar la idea. Hoy, todavía enfatiza Del Bosque, que pasó horas y horas de debate con Xavi, que sin “relaciones humanas no se gana”. “Lo importante es no engañar nunca al jugador y hacerle creer que manda, aunque luego mandes tú”, remacha, a menudo, el entrenador salmantino.

Tras el batacazo con los suizos nadie se arrugó. Y todos encontraron su momento. Partido a partido. Tormento a tormento, sufre que sufre, persevera que persevera. Bajitos y de toque versallesco, sí. Pero también con nervios de acero. Como los del santificado Iker Casillas ante Cardozo y Robben. El bizarro Puyol ante las pértigas alemanas. El lazarillo Villa con sus cinco goles. Xavi y su reloj con botas. El acoplamiento pactado entre Xabi Alonso y Busquets. Iniesta y su iniestazo final. El andamio de Sergio Ramos y Piqué. El encomiable papel de Capdevila, el titular con menos escaparate. Los momentos de Fernando Llorente, Javi Martínez, Cesc, Navas, Pedro... “Fuimos un grupo muy unido, el secreto es que éramos todos muy futboleros”, reflexiona Xavi para EL PAÍS.

La unión hizo la fuerza y España abrochó por fin el gran título en una noche perruna en Johanesburgo. Por el frío y por los dientes de sierra de los holandeses. Esa noche del 11 de julio de 2010, Holanda no fue, precisamente, el Brasil de Europa, sino una selección más bien matarife. Una selección doblegada en el minuto 116 por un adversario llamado España Fútbol Club.

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