Clausuran construcción en terreno quitado a Jardín de Niños en León

Luego de que vecinos de la colonia Mirador Campestre denunciaran que se había vendido casi la mitad del terreno de la escuela de forma irregular por el anterior Ayuntamiento y se realizaba una construcción junto a la escuela, la obra fue clausurada.
 

Clausuran construcción en terreno quitado a Jardín de Niños en León

Clausuran construcción en terreno quitado a Jardín de Niños en León

León, Guanajuato.- La obra que se construía a un costado del Jardín de Niños Juan Aldama al que le retiraron una parte del terreno que posteriormente fue subastada, fue clausurada por parte de la Dirección de Desarrollo Urbano.

Hace unas semanas se dio a conocer la situación con una parte del jardín de niños, misma que inicialmente fue donada a la Secretaría de Educación de Guanajuato pero el 28 de septiembre de 2020 fue subastada junto con otros terrenos considerados “no útiles” por parte del anterior Ayuntamiento de León.

La mitad del terreno en el que fue construido el Jardín de Niños fue adquirida por el empresario Gabriel Padilla Cordero quien inició obras de extensión de su domicilio particular ubicado en el fraccionamiento Campestre del Refugio, mismas obras que fueron clausuradas por la autoridad municipal este lunes.

“La Dirección General de Desarrollo Urbano informa que atendiendo a sus competencias para regular la ejecución de las obras de construcción, impuso sellos de clausura en las obras de edificación que se realizan en inmueble ubicado cerca de Calle del Observatorio, en la colonia y/o predio Campestre del Refugio de esta ciudad”, indicó la dependencia.

Señalaron que lo anterior fue derivado del procedimiento administrativo (0269/2021-C), instaurado por la falta de permiso de construcción de obras, conforme a la normativa municipal.

Dejan a jardín de niños sin la mitad de terreno

Sin consultar a los vecinos y con engaños, el anterior Ayuntamiento de León subastó un predio que era parte de un jardín de niños en la colonia Mirador Campestre.

Desde hace casi tres décadas el jardín de niños “Juan Aldama” ha sido el primer centro de educación para habitantes de esta y otras colonias de la zona como Camelinas y Lindavista.

Se construyó en predios que eran área de donación y vecinos de la zona se habían encargado de parte de su mantenimiento.

Pero se dejó al jardín de niños solo con la mitad del terreno que ocupaba, pues la otra parte se desincorporó de los bienes del Ayuntamiento y fue comprada por un particular, todo sin consultar ni a los vecinos de la colonia, ni a los padres de familia del jardín de niños.

Extraña construcción

En febrero de 2020 los padres asistieron a una junta en el jardín de niños y se percataron que había trabajadores que estaban entrando por una puerta trasera del kínder para construir una barda para el fraccionamiento.

Integrantes del Comité de Colonos preguntaron de esa situación a la entonces en-
cargada del plantel, pero ella solo respondió que la anterior encargada había acordado la entrada de trabajadores para construir una barda.

“Le dije que con qué autorización, si es un kínder, no les da miedo saber que estas personas entraban, un niño se atraviese y pudiera ocurrir un accidente”, dijo Verónica Gallardo, presidenta de colonos.

Desde entonces los vecinos estuvieron en desacuerdo con esa construcción, aunque en ese momento desconocían de qué se trataba.

Unas semanas después llegó la pandemia y los niños dejaron de ir al kínder, pero la construcción siguió.

Después, cuando se percataron de que la barda usaría casi la mitad de los casi 2 mil 740 metros cuadrados que mide el terreno del jardín de niños, la molestia se acrecentó.

Intentaron averiguar del tema pero “cuando nosotros acudimos a algunos departamentos para pedir información, también todo fue negado, que ya estaba todo en regla, que había firmado fulanito y aquí el Ayuntamiento (anterior) y tiene sus papeles en regla”.

Promesas rotas

El Comité de Colonos después supo que al jardín de niños le prometieron beneficios como una barda perimetral y un proyector a cambio de permitir la construcción, aunque éstos nunca llegaron.

Los colonos siguieron sus intentos por saber qué había pasado con el terreno.

“Nada más mandaron un escrito diciendo que ‘son tantos metros’, pero nosotros no somos
ingenieros para medir cuántos son, tiene que venir una persona indicada para que nos digan de dónde a dónde”,
dijo Guadalupe Ramírez, también integrante del comité de colonos.

La porción del kinder que se subastó era de mil 50 metros cuadrados, y fue vendida por 2 millones de pesos. Los vecinos consultaron a valuadores inmobiliarios y en realidad tendría un costo de al menos 7 millones de pesos.

Construyen alberca

Los vecinos se enteraron que lo que se construía era un área de alberca para el fraccionamiento Refugio Campestre y quien haría esa obra era Gabriel Padilla Cordero.

El 28 de septiembre de 2020 el anterior Ayuntamiento de León subastó tres predios que consideraba que “no eran útiles”, entre ellos el que se había ocupado dentro
del kínder “Juan Aldama”.

Se detalló que la porción del kinder que se subastó era de mil 50 metros cuadrados, y fue vendido por 2 millones de pesos.

Los vecinos de Mirador Campestre consultaron a valuadores inmobiliarios y les mencionaron que el predio en realidad tiene un costo de al menos 7 millones de pesos.

El comprador en la subasta fue Jorge Arnulfo Gutiérrez Álvarez Tostado, quien trabaja en Multiservicios Nordika, S.A. de C.V., empresa propiedad de Gabriel Padilla Cordero.

Cuando se dio a conocer el resultado de la venta de esos predios la síndica y presidenta
del Comité, Leticia Villegas Nava comentó que en los procesos de afectaciones por el desarrollo de proyectos, quedan pedazos de terrenos como propiedad del Municipio que
no son aprovechados.

“Habría que trabajar en ofrecerlos a vecinos interesados y no sean basureros”, dijo.

Sin embargo, el predio que había comprado Gutiérrez Álvarez Tostado, estaba sien-
do usado como kínder y tenía constante mantenimiento por parte de vecinos que incluso
pagaban a uno de ellos para que tuviera el sitio en buen estado.

La construcción de la extensión del Fraccionamiento Refugio se inició desde febrero de 2020, según consta por los testimonios de los vecinos, pero Padilla Cordero adquirió
el terreno hasta septiembre de 2020, siete meses después.

MCMH

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