Vale oro cura contra cáncer

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Expertos del Centro de Investigaciones en Óptica buscan destruir células enfermas con partículas del metal precioso.

El doctor Luis Pichardo Molina y su auxiliar, Teresa Rodr

El Centro de Investigaciones en Óptica (CIO) trabaja en la aplicación de partículas de oro en la terapia fototérmica para la destrucción de células cancerosas.
Aunque el proyecto está en etapa de experimentación, promete ofrecer una alternativa real en la lucha contra el cáncer.
La terapia fototérmica consiste en irradiar luz en cultivos de células con cáncer, dicha luz genera calor que ayuda a deshacer el tejido contaminado.
No obstante, este calor sanador también puede dañar las células saludables a su alrededor.
Por ello, expertos del CIO experimentan con la aplicación de oro en la terapia fototérmica, pues este material es un buen conductor eléctrico y térmico, es maleable y es altamente reflector de luz visible.
Estas cualidades lo convierten en una gran ayuda para mejorar el proceso y disminuir el daño celular.
“Lo que buscamos es que no haya tanto esparcimiento de luz, sino absorción de la luz infrarroja que le va a incidir a las células, la luz visible no penetra tanto en el tejido debido a la melanina.
“Buscamos utilizar partículas que absorban más al infrarrojo pero que no dañen los tejidos sanos alrededor”, dijo el doctor Luis Pichardo Molina, líder del proyecto.
El también director del Laboratorio de Espectroscopia Bio-Médica y Materiales Nano-Estructurados del CIO explicó en entrevista las virtudes que el material de nanopartículas puede tener si se trata adecuadamente.
“En el laboratorio trabajamos en la síntesis de materiales como el oro y la plata con la finalidad de usarlos en diversas aplicaciones”, aseguró.
Pichardo Molinaindicó que el tamaño y la forma influyen en el comportamiento de estas nanopartículas, por ejemplo, un frasco de partículas de oro de 20 nanómetros de forma esférica tiene un pigmento rojo y logra sostener una absorción óptica óptima para la canalización de calor en una zona regular.
Sin embargo, las mismas partículas a 40 nanómetros de diferentes formas no lo pueden hacer, sus propiedades son diferentes, de hecho, hasta el propio color cambia a azul.
Es importante señalar que cuanto más pequeñas son las partículas de oro, la absorción óptica se convierte en calor que es canalizado con mayor facilidad.
La reducción química de este elemento no es fácil de controlar, pero los materiales que se utilizan para el proceso de fabricación de la “materia prima” (las nanopartículas de oro) son bastante baratos.
“En el laboratorio se puede fabricar un frasco de nanopartículas de oro de 50 mililitros por aproximadamente 50 pesos, pero en el mercado, el mismo frasco puede aumentar su precio hasta los 15 mil pesos”, dijo el doctor.
Lo anterior convierte al proyecto en una opción de investigación con grandes posibilidades de financiamiento.
Actualmente el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) invirtió un millón y medio de pesos como financiamiento del proyecto, el cual tiene ya cuatro años de haber empezado, aunque por el momento se trabaja sólo sobre cultivos celulares.
Súper utensilio de trabajo

Para poder observar, trabajar, catalogar y modificar las nanopartículas de oro se requiere de un Microscopio de Barrido Electrónico.
Este instrumento alcanza a visualizar partículas de hasta un nanómetro de diámetro, equivalente a la millonésima parte de un metro.
“Pocas máquinas como esta tienen acceso a poder ver a esta escala, es la escala más pequeña visible, del tamaño de virus y átomos”, dijo el doctor Luis Pichardo Molina.
Con el microscopio se puede modificar la composición de la materia y dar forma a las nanopartículas, lo que da pauta a la modificación de éstas para su empleo posterior.
Este instrumento tiene un valor de 20 millones de pesos, motivo por el cual pocas instituciones lo poseen, entre ellas el Instituto Mexicano del Petróleo y el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Detectar pesticidas en alimentos, restos de metales pesados en aguas contaminadas y usar biomarcadores son algunos de los trabajos alternos en los que trabaja el CIO con ayuda de este microscopio.