Alerta atentado a Europa

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Ayer Francia vivió el peor ataque en 40 años, cuando tres extremistas mataron a 12 personas del semanario Charlie Hebdo.

La frase “Je suis Charlie” (Yo soy Charlie) trascendió ayer en toda Francia. Con pancartas negras que llevaban escrita la frase “Je suis Charlie”, con un lápiz en la mano que blandían como un estandarte, o con sus credenciales de reporteros, más de 100 mil franceses se reunieron anoche en diversas c

El ataque contra el semanario francés Charlie Hebdo elevó las alarmas europeas ante eventuales ataques de extremistas islámicos.
Mientras que Francia aumentó su nivel de alerta al máximo y reforzó la seguridad en casas de oración, tiendas, oficinas de medios de comunicación y de transporte; en Gran Bretaña el Gobierno lanzó una recomendación a sus nacionales a tomar precauciones adicionales en París.
Roma y Madrid, en tanto, convocaron a sus respectivos equipos antiterroristas para analizar la situación.
En España, además, se elevó el nivel de alerta por terrorismo de 2 a 3, en una escala en la que el 4 es el más alto, y lo cual implica que las autoridades incrementarán la seguridad en instalaciones cruciales de infraestructura.
Incluso en en Noruega se reforzó la seguridad de los principales medios de comunicación, y en Dinamarca, el periódico Jyllands-Posten, que hace años publicó caricaturas de Mahoma que causaron polémica, también incrementó su vigilancia.
Con una población musulmana calculada en 6 millones y una historia colonial en Algeria, Siria y el Norte de África, ningún país europeo siente tanto nerviosismo como Francia por el ascenso islamista mundial.
El país fue uno de los primeros en unirse a la ofensiva estadounidense contra el grupo Estado Islámico (EI) en Irak durante el verano, y se calcula que al menos 2 mil ciudadanos franceses han viajado al territorio tomado por los yihadistas para unirse a su califato.
La tensión es especialmente notoria desde que una serie de ataques de “lobos solitarios” golpearan a diferentes aliados y simpatizantes estadounidense, como el ataque a un museo judío en Bruselas, en mayo; el tiroteo contra el Parlamento canadiense en Ottawa, en Octubre, y la toma de rehenes en Sydney, Australia, en diciembre.
Expertos creen que los ataques se efectuaron en respuesta al llamado del vocero del EI, Abu Muhammad al-Adnani, a atacar objetivos domésticos de los integrantes de la coalición antiyihad.
El EI no es el único grupo que amenaza a Francia, que realizó dos operaciones militares en 2013 en Mali ante el avance de milicias islamistas filiales de al-Qaeda, de la que surgió el Estado Islámico.
Autoridades francesas y estadounidenses identificaron a los tres atacantes del semanario francés como miembros de la filial de al-Qaeda en Yemen.

Seguiremos publicando

El atentado cometido en París el miércoles 7 de enero contra Charlie Hebdo y el odioso asesinato de nuestros colegas, feroces defensores del pensamiento libre, no es solo un ataque contra la libertad de prensa y la libertad de opinión. Es además un ataque contra los valores fundamentales de nuestras sociedades democráticas europeas.
Ya en los últimos meses, la libertad de pensar e informar estaba en el punto de mira, con la decapitación de otros periodistas, estadounidenses, europeos o de los países árabes, secuestrados y asesinados a manos de la organización Estado Islámico. El terrorismo, sea cual sea su ideología, rechaza la búsqueda de la verdad y no acepta la independencia de espíritu. El terrorismo islámico, aún más.
Después de negarse a ceder a las amenazas por haber publicado, hace casi 10 años, unas caricaturas de Mahoma, la revista Charlie Hebdo no había cambiado ni un ápice su cultura de la irreverencia. Con el mismo ánimo, nosotros, los periódicos europeos que trabajamos juntos habitualmente dentro del grupo Europa, seguiremos dando vida a los valores de libertad e independencia que son el fundamento de nuestra identidad y que todos compartimos. Continuaremos informando, investigando, entrevistando, editorializando, publicando y dibujando sobre todos los temas que nos parezcan legítimos, en un espíritu de apertura, enriquecimiento intelectual y debate democrático.
Se lo debemos a nuestros lectores. Se lo debemos a la memoria de todos nuestros colegas asesinados. Se lo debemos a Europa. Se lo debemos a la democracia. “Nosotros no somos como ellos”, decía el escritor checoslovaco Vaclav Havel, opositor al totalitarismo que triunfó y se convirtió en presidente. Esa es nuestra fuerza.
Editorial conjunto de los diarios Le Monde, The Guardian, Süddeutsche Zeitung, La Stampa, Gazeta Wyborcza y EL PAÍS.