Patentan polímero de camarón

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Los investigadores descubrieron la manera de extraer la quitina y el quitosano de la cáscara de camarón, jaiba y cangrejo.

Keiko Shirai Matsumoto, responsable del Laboratorio de Biopol

Muy pronto, sus lentes de contacto, los medicamentos en parche y la crema que usa tendrán un ingrediente en común: cáscara de camarón.
Investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa consiguieron cuatro patentes relacionadas con aplicaciones industriales de los residuos de cáscara de camarón.
Keiko Shirai Matsumoto, responsable del Laboratorio de Biopolímeros de la UAM Iztapalapa, señaló que una de las patentes ya se transfirió a la empresa Biopolímeros Acuícolas de Sinaloa.
Se espera, agregó, que empresas estén interesadas en adquirir la transferencia tecnológica de las otras tres patentes.
Los investigadores descubrieron la manera de extraer la quitina y el quitosano de la cáscara de camarón, jaiba y cangrejo.
La investigadora destacó que en México se generan 80 mil toneladas anuales de cáscaras de camarón, las cuales terminan en la basura, cuando pueden ser aprovechadas en polímeros.
La quitina es el segundo polímero más abundante en la naturaleza después de la celulosa y puede utilizarse en aplicaciones médicas, al interferir con las células.
Con la quitina se fabrican hidrogeles para lentes de contacto, vacunas en parche, soportes para heridas, quemaduras y cultivo de células madre o incluso para recubrir frutas y verduras, pues tiene propiedades antimicrobianas.
“En el área médica se puede utilizar como un vehículo para liberación controlada de fármacos y vacunas.
“Son productos con un alto valor agregado y también se está usando en medicina para la elaboración de sistemas de andamiaje para el cultivo de células humanas como cartílago y piel”, explicó Shirai.
En el área agrícola, la quitina y el quitosano se utilizan como recubrimiento de frutas y verduras para alargar el tiempo de vida de los alimentos en el anaquel.