Una comitiva de la Diócesis de León, encabezada por el Arzobispo Alfonso Cortés Contreras, asistió a los funerales del Obispo Emérito Anselmo Zarza y Bernal, cuyos restos mortales fueron incinerados.
El vocero de la Arquidiócesis de León, el padre José de Jesús Padilla Ibarra, informó que aún se desconoce dónde serán depositadas las cenizas de quien fuera el octavo Obispo de León, aunque se descarta, por el momento, traerlas y depositarlas en la Catedral de León, donde estuvo 26 años.
El padre Jesús dio a conocer que ayer se llevó la misa de exequias a las 11 de la mañana en la capilla del Seminario Mayor Palafoxiano de Puebla y fue presidida por el Arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa.
En los funerales estuvo presente el Arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, el Obispo Auxiliar, Juan Frausto Pallares, y un grupo de sacerdotes que colaboró directamente en los 26 años de servicio episcopal de Monseñor Zarza y Bernal.
El Arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, recordó la labor pastoral del fallecido, así como el festejo de sus 50 años de vida sacerdotal en el 2012.
Zarza y Bernal renuncio a la diócesis de León en 1992.
Los funerales se llevaron a cabo en el mismo seminario, Palafoxiano, donde se desempeño como profesor antes de ser Obispo de Nuevo León en 1962.
En la diócesis de León se le recuerda como un obispo con fama de poseer un carácter conservador.
Él, tuvo siempre el compromiso de llevar a cabo una nueva forma de evangelizar, pues el Concilio Vaticano se había celebrado poco antes de su llegada al Obispado, en ese encuentro llevado a cabo en Roma.
Se llegó a la conclusión de que la iglesia debería renovarse y actualizarse, a Monseñor Zarza y Bernal le tocó una temporalidad difícil en la que no sólo la iglesia estaba en una etapa de cambio, la misma sociedad leonesa también.
Durante este Obispado son renovadas las estructuras diocesanas de pastoral, se forman decanatos y delegaciones pastorales, también se integra el Consejo Presbiteral y se establece la Formación Permanente del Clero, como una institución.
El seminario Diocesano bajo la tutela de Monseñor Zarza y Bernal dio como resultado la formación de 6 obispos que ocuparían distintas diócesis.
En la década de los 60 algunas organizaciones como la Juventud Obrera Católica (JOC), asentada en León en 1964, comenzaron a tener ideas que chocaban en gran medida con las de la Iglesia.
En 1968 tres sacerdotes, entre ellos el líder de la JOC y otros dos, enviaron una carta en la que expresaban su apoyo al movimiento estudiantil en la ciudad de México, la acción fue reprobada por Monseñor Zarza y Bernal, lo que desembocó en la retirada obligada de los tres sacerdotes fuera de León.
Incluso durante el obispado de Anselmo Zarza y Bernal, fueron prohibidas las CEB (Comunidades Eclesiásticas de Base).
Sin embargo, las organizaciones seguían adelante con sus objetivos, “construcción del reino” y “opción preferencial por los pobres”, aunque no fueron promovidas.
En 1992 serían reconocidas por el obispo que sucedió a Zarza y Bernal, Rafael García González.
En 1992 Monseñor Anselmo Zarza y Bernal presentó su renuncia como Obispo de León; la petición fue aceptada por el Papa Juan Pablo II el 4 de enero del mismo año, actualmente es obispo emérito y rige desde Atlixco; en septiembre del 2012 celebró sus bodas de oro episcopales.

am.s

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