La Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción fue la tercer iglesia edificada en ese lugar, frente al Jardín de los Constituyentes.
La primera de éstas era pequeña y con techo de paja, misma que fue reedificada en adobe por Juan Sayas, maestro de obras de las minas Real de Comanja.
El señor cura don José Cervantes, originario de Aguascalientes, fue quien sacó adelante el ambicioso proyecto de darle dimensiones catedralicias a la parroquia. La obra quedó suspendida varios meses por falta de limosnas; en 1766 murió el cura Cervantes. Los siguientes curas y párrocos continuaron con las obras, que finalmente terminaron en 1797.