COVID Guanajuato: Arriesga vida para embalsamar cuerpos de infectados

José Padilla, técnico embalsamador, es uno de los pocos que se atreve a tratar los cadáveres de fallecidos por virus.

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Por: Silvia Millán

José Arturo Padilla señala que su trabajo permite que los familiares que han perdido a un ser querido se lleven un mejor recuerdo. Foto: Especial

José Arturo Padilla señala que su trabajo permite que los familiares que han perdido a un ser querido se lleven un mejor recuerdo. Foto: Especial

León, Guanajuato.- Durante la pandemia por COVID-19 pocos se han atrevido a embalsamar a personas que fallecieron a causa del virus debido al riesgo que implica. José Arturo Padilla es uno de ellos.

El técnico embalsamador cuenta que la pandemia cambió la manera de prepararse para realizar su trabajo, pues para cumplir con las normas de sanidad, ahora debe usar un traje de protección, cofia, botas, guantes de nitrilo y látex.

Señala que cuando le avisan que va a embalsamar el cuerpo de una persona fallecida por COVID-19 debe sanitizar el laboratorio donde trabaja, y al recibir el cadáver debe estar vestido con el equipo de protección. 

Explicó que al ser un virus de contacto, deben tener cuidado con el manejo del cuerpo para evitar contagiarse. 

Anteriormente, una sola persona hacía el trabajo, con la pandemia deben ser dos las que realicen el procedimiento. 

Señala que en los días más complicados de la pandemia llegó a embalsamar hasta 15 cuerpos diarios.

Sin embargo, señaló que el trabajo que realizan con los cuerpos de quienes fallecen a causa del virus no se puede ver, pues después de terminar su trabajo, los pasan a un ataúd hermético que debe ser sellado.

“Es mucho trabajo, quizá no se ve, pero frenamos los contagios. Intentamos que el familiar tenga una velación normal, va a tener el cuerpo aunque sea en un féretro cerrado”.

La finalidad del embalsamamiento es conservar el cuerpo para que pueda ser velado higiénicamente. Actualmente todo el material usado en el proceso debe ser incinerado.

Autoridades de varios estados del país han prohibido el embalsamamiento de los cuerpos de personas fallecidas a causa de la COVID-19 debido al riesgo que implica.
Pese a ello, algunos técnicos continúan con sus labores, aunque con medidas preventivas extremas.

Proceso para cuerpos con COVID

Padilla explica que por sus manos pasan las personas que han muerto a causa del virus, y que su trabajo permite que los familiares que han perdido a un ser querido se lleven un mejor recuerdo.

José Arturo Padilla es técnico embalsamador desde hace 13 años, antes fue asesor en una funeraria. El joven de 30 años detalló que uno de sus tíos fue quien lo invitó a trabajar en una agencia.

Recordó que el primer servicio es impactante a pesar de la capacitación que recibió, aunque actualmente lo percibe como algo normal.

Padilla explicó que el proceso de embalsamamiento puede tomar una hora.Con manos de artesano prepara el cuerpo inyectando primero en la arteria una sustancia química para la conservación. A la par, drena el cuerpo de los fluidos y se hace un intercambio.

Con la muerte cambia la tonalidad de piel, por eso buscan que la persona tenga una apariencia natural, de tonalidad no tan hepática.

Después de inyectar los químicos, lo asean, aspiran, colocan algodones en la boca, nariz y oídos. Por último, lo visten y maquillan de manera estética y respetuosa, dijo.

Reconoció que los servicios que más trabajo le han costado son preparar a los niños y adolescentes que apenas están empezando a vivir.

Señala que en los días más complicados llegó a embalsamar hasta 15 cuerpos diarios.

smillan@am.com.mx

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