Donan extranjeras su cuerpo a la ciencia

Dos mujeres residentes de San Miguel de Allende decidieron, en vida, donar sus cuerpos a la Universidad de Guanajuato.

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Los cuerpos donados se utilizan por la Universidad de Guanajuato para ser empleados con fines académicos y de investigación.

Los cuerpos donados se utilizan por la Universidad de Guanajuato para ser empleados con fines académicos y de investigación.

Wendy Lewis, de origen inglés, y Penélope Lu Singer, ciudadana estadounidense, son dos mujeres residentes de San Miguel de Allende, que decidieron, en vida, donar sus cuerpos a la Universidad de Guanajuato (UG), para ser empleados con fines académicos y de investigación.

Así lo informó Gerardo Chávez Saavedra, profesor-investigador del Departamento de Medicina y Nutrición del Campus León de la UG, principal promotor de esta campaña de donación.

“Entre más reciente sea la donación después de la muerte es mejor para la Universidad, porque nosotros podemos conservar el cuerpo con las características similares a las que tenía en vida”, indicó Chávez.

Los cuerpos tienen dos o tres semanas de conservación después de ser donados, explicó, y poseen dos años de vida útil para fines educativos; posterior a ello se emplean varios procesos de conservación como la plastinación o la osteotecnia, lo cual extiende su utilidad hasta diez años. Agregó que esta donación está regulada por la Ley General de Salud.

La utilización de los restos se hace en todos los módulos de la primera fase del programa educativo de Médico Cirujano, y también se pueden emplear en otras licenciaturas como Nutrición o Enfermería, en donde también realizan prácticas de este tipo. 

Es requisito indispensable que los cuerpos que sean susceptibles de donación no hayan sufrido algún accidente y no ser víctimas de actos criminales.

Los cuerpos humanos con fines de docencia son resguardados en el anfiteatro del Departamento de Medicina y Nutrición, sede 20 de enero del Campus León, el cual está acondicionado con refrigeradores en donde se almacenan y planchas que se utilizan para las prácticas de los alumnos.

Actualmente existen dos cuerpos humanos en el anfiteatro que corresponden a Dorothea Franziska Stavroudis, originaria de Austria, Viena, que falleció a los 91 años de edad y era enfermera de profesión y Sandra Faye Blackburn, proveniente de Suecia, Estocolmo, que tenía 58 años de edad y era una científica jubilada.

Chávez externó que “la donación es un acto altruista al final de la vida que representa una forma de seguir vivos, porque para la Universidad un cuerpo para fines de investigación y/o educativos representa el mejor material didáctico para poder aprender cuestiones de la salud (…) por encima de los recursos tecnológicos o modelos de plástico, funciona mejor para la educación”.

Las personas interesadas en donar su cuerpo pueden contactar al Dr. Gerardo Chávez al correo electrónico g.chavezsaavedra@ugto.mx o al teléfono (477) 2674900, extensión 3682. Se llena un formato teniendo como testigos a dos personas y se proporciona una tarjeta que especifica los pasos a seguir al momento que el donador fallezca.

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