Ganan al crimen gracias a mesas ciudadanas

La zona de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, era identificada como una de las más violentas del país y ahora registra 36 crímenes en un año 

Avatar del

Por: Catalina Reyes

Lo más importante fue la comunicación directa de observatorios y mesas con la Fiscalía General del Estado.

Lo más importante fue la comunicación directa de observatorios y mesas con la Fiscalía General del Estado.

Tamaulipas.- La zona metropolitana de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, en Tamaulipas, logró bajar la violencia a partir de que los municipios crearon observatorios ciudadanos y mesas de seguridad.

Pero lo más importante fue la comunicación directa de observatorios y mesas con la Procuraduría, ahora Fiscalía General del Estado. Los habitantes tienen la certeza de que no se ocultan delitos de ningún tipo.   

“Cuando las cifras oficiales hacen perfecta coincidencia con la Fiscalía, con la Secretaría de Seguridad, esa normalización de cifras da muchísima tranquilidad a la sociedad”, afirmó Luis Appertti Llovet, quien el 31 de diciembre concluyó como coordinador de las mesas ciudadanas de seguridad y justicia de Tamaulipas.

Luis Appertti, coordinador de las mesas ciudadanas de seguridad y justicia de Tamaulipas dijo que los observatorios ciudadanos tienen como principal función llevar registros y estadísticas de los delitos. 

Los índices de homicidio doloso, secuestro, extorsión, robo de vehículo, robo a casa habitación y robo a negocio, de 2011 a 2020, disminuyen año con año.  

Tamaulipas ocupa el lugar 26 del ranking nacional de incidencia delictiva, según el último reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública. 

El ejemplo de pacificación de la región integrada por Tampico y los puertos de Ciudad Madero y Altamira, fue replicado en todo el estado.  

Los 43 municipios de Tamaulipas quedaron integrados en seis regiones y en cada se formó una mesa ciudadana y un observatorio. De esta manera, las autoridades de seguridad atienden los delitos específicos de cada una. 

En las reuniones de mesa ciudadana y observatorio, se presentan cifras, analizan la situación y propuestas de solución. 

La misma estrategia se ha aplicado durante las últimas tres administraciones municipales, dos estatales y dos federales.

Appertti Llovet, en entrevista con AM, precisó que el inicio para recuperar la seguridad de su estado, hace siete años, fue la creación del observatorio para tener una medición, porque cualquier actividad que se pueda medir, se puede mejorar.

Logran en Tamaulipas reducir delincuencia

Luis Appertti Llovet, coordinador de las mesas ciudadanas de seguridad y justicia de Tamaulipas, hasta el pasado 31 de diciembre, enumera los logros del plan trazado hace siete años para pacificar Tamaulipas.

En los seis delitos que reporta el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública en 2020, Tamaulipas se encuentra abajo de la media nacional: homicidio doloso, secuestro, extorsión, robo a vehículo, robo a casa habitación y robo a negocios. 

El año pasado se cometieron 36 homicidios mientras que en 2011 sumaron 121. En la misma zona, el indicador de secuestro por cada 100 mil habitantes a nivel nacional en 2011 era 1.1 y en Tamaulipas 9.3. “Invariablemente éramos tercer lugar a nivel nacional”.

En cambio, en 2020, el índice es de .4 por cada 100 mil habitantes y en esa zona conurbada es 0.

La clave es medir

Hace siete años, la estrategia de seguridad inició con reunir la información precisa de lo que pasaba en Tamaulipas, dijo Appertti Llovet. “Y nos dimos a la tarea de tener información precisa mensual”.

Si yo sigo diciendo que hay mil homicidios sin poderlos evidenciar, no se logrará nada. Y la sociedad cree mucho en eso. Cuando las cifras oficiales hacen perfecta coincidencia con la Fiscalía, con la Secretaría de Seguridad, esa normalización de cifras da muchísima tranquilidad a la sociedad”.

Los observatorios ciudadanos tienen como principal función llevar registros y estadísticas de lo que incide en materia de seguridad. 

“A partir de ahí utilizamos el modelo de mesa de seguridad, que nació en Ciudad Juárez y trabajando con la organización no gubernamental S.O.S. Este modelo es un grupo de ciudadanos comprometidos por su ciudad, su estado, su país, para participar en un contexto de corresponsabilidad”. 

Nosotros tenemos un slogan; pasamos del reclamo y la confrontación, a la colaboración y el diálogo. Hay una cohesión muy fuerte entre autoridades y ciudadanía para que hagan mejor su trabajo, porque tienen un objetivo común, que es bajar los delitos”. 

En una sociedad donde la ciudadanía guarda silencio al no denunciar, advirtió Luis Appertti, “la impunidad está en un campo fértil. En el momento en que la ciudadanía recibe la confianza por parte de las autoridades se puede dialogar”.

Ciudadanos y autoridades, van juntos 

Actualmente existen seis mesas de trabajo y cada una tiene una coordinación. La zona sur que abarca Tampico, Ciudad Madero y Altamira, se formó hace seis años.  

Las otras se constituyeron en Ciudad Mante, Ciudad Victoria, Matamoros, Reynosa y Nuevo Laredo.

Sesionan mensualmente de manera plenaria y cada una de las mesas tiene un grupo de coordinadores. Hay coordinadores por cada delito, los particulares de cada localidad. Son diferentes los que se cometen en la frontera de Tamaulipas a los que ocurren en el centro y en el sur.  Los coordinadores sesionan a voluntad conforme las tareas que tengan enfrente. 

Por ejemplo: los de equipamiento policial se reúnen con cada una de las instancias de gobierno para presentar sus necesidades. También se coordinan para dar capacitación.

La mesa está integrada por ciudadanos sin cargo público y los representantes de las diferentes corporaciones relacionadas con la seguridad: alcaldes, la policía local, el Ejército, la Marina, Guardia Nacional. El número de ciudadanos depende del municipio. 

Respeto a la autoridad 

En las mesas, sus integrantes dialogan, hacen propuestas, análisis, “pero un elemento de gran fuerza es que hay un gran respeto por las autoridades.

Los ciudadanos no somos expertos en seguridad. Solo le decimos: en una colonia hay gran robo de casas habitación. No decimos que necesitamos 400 policías, sino que la autoridad es la que dice: necesitas 3 módulos, tantas patrullas y tantos policías”. 

Como ciudadanos, “preguntamos ¿en qué ayudamos?... y la responden:  presenten las denuncias”. 

“Los ciudadanos no somos policías y es una tentación muy grande que nosotros llevamos a las mesas o a los foros, es una gran tentación. Si llegamos sólo a criticar y decir: yo pago impuestos y tienes que actuar, ya por principio de orden, ya cerré la puerta, ya juzgué, ya lo condené. 

Si decimos que tenemos 500 robos, debemos actuar con corresponsabilidad. Si la autoridad dice hay una gran cantidad, ¿cómo le hacemos?”.

“La sociedad tenemos la tendencia a que la autoridad nos resuelva los problemas, ni la sociedad puede sola ni la autoridad sola, lo que tenemos que hacer es generar una mesa de diálogo, se genera un punto de encuentro”.

El plan sigue

El modelo se ha mantenido independientemente de los cambios de administración, pues hay una visión de largo plazo, hay estructura, afirma Luis Appertti

Podemos entregarle a un gobernador, un senador, un presidente de la República los planes estatales, nacionales de hacia dónde van los índices delincuenciales y las propuestas de hacia dónde van. 

Appertti puso un ejemplo del avance que significa tener un plan permanente, “nos mandan Guardia Nacional 600 elementos y lo primero que es que no conocen la región; para conocer pueden tardar meses, y cuando terminan de conocerla, los mandan a otro estado. 

“Qué pasa si llegan a una mesa con mapas de calor y son las zonas conflictivas, ya les damos a esos elementos información, ya nos ahorramos la curva de aprendizaje. 

Aquí en Tamaulipas ya llegó la Guardia Nacional y en dos semanas ya estábamos trabajando con ellos; no pasa así en otros estados”. 

Cuando hubo cambio de mandos, les presentaron las cifras, y ellos hicieron los cambios necesarios, pero respetando la estrategia. “No importa que llegue otro con otro estilo, siempre y cuando se mantenga la tendencia de mejora”, dijo.

“No importa el partido”

“No debe importar quién o de qué partido sea el alcalde, si hay una estrategia institucional de combate a la delincuencia”, asegura el excoordinador. 

En una mesa de seguridad no hay colores, no hay partidos; hay ciudadanos, lo único que nos diferencía es tener o no un cargo público”.

En siete años, han cambiado a cuatro comandantes de regiones militares y navales y todos trabajan coordinadamente con los observatorios y las mesas. 

Es muy gratificante ver cómo un gobierno participa con la ciudadanía, convencidos, dos administraciones estatales han pasado con mesas, tres municipales y dos federales”.

Con esta estrategia han participado activamente en la implementación del sistema de justicia penal para jueces, custodios, así como para depurar el sistema carcelario.  Los penales de Tamaulipas eran centros de extorsión.

La inteligencia básica

Una estrategia que han utilizado para combatir una gran cantidad de homicidios ha sido  la inteligencia. Existe un coordinador al frente de esta labor y así se logró detectar a los líderes de los grupos de crimen organizado, y actuaron en consecuencia. En esto no participan los ciudadanos, porque es sólo tarea de la autoridad.

Appertti Llovet comentó: “Otra cosa que aprendimos es que no hay recetas mágicas, pues lo que sucede en una ciudad es diferente a otra ciudad en un mismo estado y por supuesto de un estado a otro. 

Hay visiones muy simplistas que dicen: hay que contratar un cuerpo especial de policía de élite y con eso se va a acabar la delincuencia: no es así, hay que analizar la situación en cada región y como consecuencia generar las estrategias.

“Algo básico es que la persona encargada de esta estrategia tenga la información suficiente.  Si no hay un diálogo abierto, constante, directo con la ciudadanía, permanente, no habrá resultados.

El secreto es que hay un gran respeto, en lugar de chocar con la autoridad de que quiere inventar el agua tibia y el hilo negro. Si las cifras van aumentando por aplicar agua caliente e hilo negro, hay que regresar al agua fría. 

“Cada una dice: todo lo anterior está mal hecho, bien, pero estas son las cifras, pero si están bien, por qué quieres cambiar el modelo. 

El chiste no es el lucimiento de una persona, sino dar resultados. Una mesa de trabajo es como un auto de carreras, si el automóvil es bueno, pero el chofer es malo, no habrá buenos resultados”.

MCMH

8am

Recibe gratis por email las 8 noticias esenciales de AM, antes de las 8:00 a.m.

8am
En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?