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Migrantes cruzan a México; piden negociar y Guardia Nacional los dispersa

Los elementos de la Guardia Nacional avanzaron golpeando sus escudos de plástico con toletes y se enfrentaron a los migrantes. Hubo algunos empujones y se roció gas pimienta mientras se acorralaba a los miembros de la caravana.
 

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Por: AP

Cientos de migrantes centroamericanos cruzan el Río Suchiate desde Tecún Umán, Guatemala, a México, el jueves 23 de enero de 2020. FOTO: AP

Cientos de migrantes centroamericanos cruzan el Río Suchiate desde Tecún Umán, Guatemala, a México, el jueves 23 de enero de 2020. FOTO: AP

Frontera Hidalgo, México.- Miembros de la Guardia Nacional y autoridades de inmigración de México subieron el jueves a cientos de migrantes centroamericanos en autobuses horas después de que ingresaron al país y caminaron varios kilómetros.

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Los migrantes habían dado por concluida su jornada en un paraje sombreado cuando cientos de elementos de la Guardia Nacional avanzaron hacia ellos y se detuvieron a unos 100 metros de distancia. Después de una breve e infructuosa negociación, los migrantes se arrodillaron para orar y comenzaron a gritar consignas de “queremos pasar”.

Los elementos de la Guardia Nacional avanzaron golpeando sus escudos de plástico con toletes y se enfrentaron a los migrantes. Hubo algunos empujones y se roció gas pimienta mientras se acorralaba a los miembros de la caravana.

Muchos de los migrantes subieron a los autobuses de manera pacífica. Mujeres que cargaban o sujetaban las manos de sus hijos rompieron en llanto en su camino hacia los vehículos.

Otros se resistieron y fueron sometidos por las autoridades. Un hombre que era arrastrado por los agentes gritaba: “Mataron a mi hermano, no quiero morir”, presumiblemente en referencia a la posibilidad de ser devuelto a su país.

El camino quedó lleno de basura: botellas, bolsas de plástico y ropa. Un hombre furioso, vestido de camiseta azul, gritó a los agentes: “Esta es una guerra contra los hondureños”.

Fue un clímax repentino después de una jornada que parecía llegar a su final.
 

José Luis Morales, un salvadoreño que encabeza la caravana, dijo que los migrantes querían negociar para que se les permita avanzar de manera pacífica.

Más tarde dijo que la propuesta inicial de las autoridades fue que se entregaran para detención mientras se les procesaba para otorgarles refugio.

Siempre la misma política”, dijo. En su lugar, planean acampar hasta el viernes, señaló Morales.

Martha Heraldina Perdomo, quien viaja desde Honduras junto a sus tres hijos, dijo que espera encontrar trabajo y darles una vida mejor a sus hijos. Pero la tarde del jueves se preparaba para pasar la noche a la intemperie y habiendo comido apenas unas tortillas con agua.

Lo que sé es que aquí vamos a dormir esta noche”, comentó.

 

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