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Norte de México teme volver a los días de violencia

Los pobladores de Villa Unión temen que la volencia se apodere de nuevo de sus calles tras el ataque del fin de semana pasado que dejó 23 muertos

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Por: AP

Un expolicía camina dentro de una casa abandonada que fue incendiada por el cartel de Los Zetas hace ocho años en Allende, en el estado de Coahuila. FOTO: AP

Un expolicía camina dentro de una casa abandonada que fue incendiada por el cartel de Los Zetas hace ocho años en Allende, en el estado de Coahuila. FOTO: AP

Villa Unión.- El miedo se ha apoderado de los vecinos de Villa Unión, una localidad ubicada a 65 kilómetros de la frontera con Texas, tras el ataque del pasado fin de semana que dejó el centro de la ciudad totalmente acribillado y causó la muerte de al menos 23 personas. 

Muchos entre los 6 mil habitantes temen un regreso de la violencia que se registró entre 2010 y 2013, cuando los sanguinarios Zetas reinaban la región con secuestros, extorsiones y desapariciones forzadas.

Y estos días han sido un recordatorio de lo que ocurrió en 2011 a tan solo 20 kilómetros del lugar, en el municipio de Allende, cuando una venganza entre miembros de Los Zetas dejó al menos 70 muertos, un número indeterminado de desaparecidos y decenas de casas destruidas o quemadas sin que las autoridades hicieran nada para evitarlo.

A un narcotraficante no le puedes dar un abrazo y que no te responda con un balazo”, dijo un expolicía local de Allende, que tuvo que huir junto con 14 miembros de su familia debido a las amenazas de Los Zetas.

“Es la única forma de repelerles, la única manera de evitar que estas personas vuelvan a entrar y gobernar nuestros municipios a balazos”, agregó el hombre que pidió el anonimato por miedo a represalias. A su juicio, el ataque a Villa Unión es la muestra de que los criminales “quieren volver a apoderarse” de los pueblos.

El miedo y la impotencia se palpaban el martes durante el entierro de uno de los dos civiles que murió, un bombero y miembro de protección civil. 

No es apropiado morir de esa manera”, lamentó Fernando Manzano, un compañero de un municipio cercano que acudió a la ceremonia.

El bombero fue secuestrado por los atacantes para que les ayudara a huir por los ranchos y brechas.

Un violento ataque

El sábado un comando de unos 150 individuos armados del Cartel del Noreste, una escisión de Los Zetas, sembró el terror.

Las fuerzas de seguridad repelieron el ataque. El saldo fue de al menos 17 atacantes, cuatro policías y dos civiles muertos y entre 70 y 80 viviendas dañadas, según los últimos datos difundidos por la alcaldesa, Narcedalia Padrón.

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