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Prepara SAPAL denuncias

Asegura dependencia que demandará a Ecosys III por anomalías en manejo de planta de tratamiento de aguas

Investigarán también a ex funcionarios del organismo operador por peculado y administración fraudulenta
 

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Por: Bryam Omar Torres Medina

Hoy termina la concesión de la Planta Municipal de Tratamiento de Aguas Residuales y Módulo de Desbaste (PTARM) que por más de 20 años tuvo en su poder la empresa Ecosys III.
Sin embargo, su gestión estuvo llena de irregularidades desde su nacimiento y autoridades municipales analizan presentar denuncias penales por peculado y administración fraudulenta. 
La administración de la planta de tratamiento fue un negocio redondo para un grupo de empresarios que se unieron para formar la sociedad mercantil Ecosys III, de la que obtuvieron ganancias millonarias pese a incumplir con sus obligaciones y simular la limpieza de las aguas negras de la ciudad. 
A partir de este 23 de septiembre la operación de la planta regresará al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL); aunque, Ecosys advirtió que no entregará las instalaciones hasta que lo ordene un juez. 
Fuentes anónimas cercanas al caso afirmaron que principalmente se investiga a ex directivos de la paramunicipal como Emiliano Rodríguez Briceño, ex director de SAPAL y ex trabajador de Ecosys, que fue uno de los personajes que firmó la extensión por 10 años de la concesión en el 2010. 
También se tiene bajo la lupa a integrantes del anterior Consejo Directivo que estaban al tanto de las fallas de la empresa que incumplió por lo menos los últimos cinco años con el tratamiento del agua.  
Según distintos contratos a los que am tuvo acceso, el origen de la Planta Municipal de Tratamiento de Aguas Residuales y Módulo de Desbaste (PTARM) se remonta a 1993, cuando en una sesión de Ayuntamiento celebrada el 23 de noviembre el Gobierno Municipal autorizó a SAPAL celebrar un contrato con Ecosys III para el “Financiamiento, diseño, construcción, equipamiento, instalación, puesta en marcha, operación, administración, mantenimiento y conservación” de la planta. 
En este primer contrato se tuvo la primera irregularidad, debido a que Ecosys III se constituyó legalmente hasta enero de 1994. 
Originalmente la planta tendría un costo de 80 millones de pesos; sin embargo, distintas actualizaciones y mejoras en el proyecto elevaron el precio hasta poco más de 855 millones de pesos. 
De esta cantidad Ecosys III invirtió 414 millones y el resto lo aportó SAPAL por medio de recursos propios y distintos créditos con instituciones como Banobras y el Finfra. 
La planta ha sufrido un severo desgaste durante la gestión de Ecosys, que culpa a SAPAL de no entregar el agua de desecho con las normas de tratamiento especificadas en los contratos. 
Aunque el organismo operador no ha informado sobre el nivel de daño a la infraestructura de tratamiento de aguas residuales, adelantó que invertirá mil 500 millones en su reconfiguración. Es decir, casi el doble de lo que costó originalmente. 
Ecosys III cobra una tarifa mensual a SAPAL por el tratamiento de las aguas residuales, la cual se calcula mediante una fórmula en la que se incluyen los litros tratados y otros elementos.  
Por lo que se paga una tarifa fija; sin embargo, año con año el pago ha ido creciendo hasta llegar a cerca de 200 millones de pesos anuales. Con lo anterior, la empresa ha logrado recuperar su inversión fácilmente y con mínimo riesgo. 
Descontando los gastos de operación de la planta y el módulo de desbaste, Ecosys tiene ganancias millonarias pese a incumplir sus obligaciones, engañando a los leoneses que pagan mensualmente una cuota por este servicio y contribuyendo a la contaminación ambiental arrojando millones de litros de agua residual al río Turbio.
 

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