Noticias

Siempre siempre se antoja un helado ¡haz el tuyo!

Al consumirlo en cualquier sabor se experimenta una sensación de bienestar.

Por:

El helado puede favorecer a una buena digestión. / Fotos: Especial

El helado puede favorecer a una buena digestión. / Fotos: Especial

Éste es el clásico postre que, aunque haga frío, se antoja. De acuerdo con una encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica, 85 por ciento de la población mexicana gusta del helado y lo prefiere más que la nieve.

¡Mejora el ánimo!

La percepción de 51 por ciento de los mexicanos es que éste mejora el estado de ánimo. Lo que es un hecho, y tú no nos dejarás mentir, es que al consumirlo experimentas una sensación de bienestar, te hidratas, combates la sequedad de tus vías respiratorias y facilitas la digestión.

Su elaboración -a base leche y sus derivados, además de azúcares, grasas vegetales, frutas o saborizantes, y huevo- lo hacen ser un buen complemento en la alimentación, ya que aporta vitaminas, minerales y proteínas.

¿Sabías que...?

* Tiene su origen en Asia, pero fue Marco Polo quien, con las recetas traídas de sus viajes, los popularizó en las cortes de la península itálica.

* En México se tiene noticia de que los tlatoanis mexicas hacían traer nieve de los volcanes y la endulzaban con miel.
*No es lo mismo que lo 'mesmo'.

El uso del término "helado" es generalizado, es decir, muchas veces se utiliza para referirse tanto a nieves como a gelatos y/o sorbetes, pero no son lo mismo.

Nieve

Ésta es parte de la gastronomía mexicana; se elabora, generalmente, con jugo de frutas, a base de agua y se mezcla a mano con una pala de madera.
Su consumo data de la época prehispánica cuando el rey Moctezuma comía nieve traída del volcán Popocatépetl.
De acuerdo con una encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica, 85 por ciento de la población mexicana prefiere el helado por encima de la nieve.

Gelato

De tradición italiana. Se elabora a menor temperatura que el helado; lleva una base láctea y, durante su proceso de elaboración, utiliza una menor cantidad de aire que otras variedades. Su textura es lisa y compacta.

Sorbete

Muy similar a la nieve, pero con una mezcla de agua y azúcar. Tiene, además, una textura muy ligera que permite consumirlo como bebida y agregarle alcohol. Contiene poco aire y su textura es lisa.

¡Haz el tuyo!

Lo primero que necesitamos son productos de la mejor calidad para que el sabor sea realmente muy intenso y no tengas que recurrir a colorantes, saborizantes o pastas, de acuerdo a Juan Carlos Gruber, heladero propietario de Yunik en la Ciudad de México.

Elige tu base. Si quieres elaborar sorbete, necesitarás puré o jugo de fruta y un almíbar hecho a base de azúcar y agua.
Opta por frutas de temporada para no demeritar con congelados y pulpas el resultado.

Los ingredientes estacionales aseguran un apogeo de sus cualidades, dulzor natural y buen precio.

Para un helado requieres, además de la fruta y el endulzante, un elemento graso (leche, crema o sustitutos de leche).

Para conquistar también por la apariencia, juega con texturas: mermeladas, dulce de leche, trocitos de galletas o tropezones de fruta.

Para una receta casera utiliza leche de almendra o de arroz, que ya vienen con un ligero toque de azúcar.

Manos a la obra

Contar con una máquina de helados facilita las cosas y ahorra tiempo, además de otorgar a tus recetas una textura idónea.

Si no la tienes, opta por el método más antiguo. Llena una olla grande con hielo y sal gruesa, entierra en el centro un recipiente metálico con tu preparación y gira en medias vueltas, batiendo con una pala, y hacia ambos lados.

Un método más sencillo y menos cansado es congelar la preparación por cuatro o cinco horas, batiendo cada 30 minutos.
 

En esta nota:
  • HELADOS
  • POSTRES
  • COCINA
  • NIEVES

Y tú, ¿qué opinas?