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Un viaje con Frida Kahlo

Celebramos 110 años de su nacimiento con esta guía de museos y otros rincones inspirados en la artista.

Por: Redaccion AM

Museo Diego Rivera-Anahuacalli dedicado para resguardar su colección de piezas prehispánicas. Foto: El Universal.

Museo Diego Rivera-Anahuacalli dedicado para resguardar su colección de piezas prehispánicas. Foto: El Universal.

Llegó a este mundo en 1907, en una casa situada entre las calles Allende y Londres, en el barrio de Coyoacán. La bautizaron como Magdalena Carmen Frida Kahlo, la misma que se convertiría en icono del arte mexicano. El pasado 6 de julio se cumplieron 110 años de su nacimiento. Por eso, hicimos una guía para que la “fridamanía” festeje a lo grande. 

La intimidad de Frida: La Casa Azul

La vida de Frida Kahlo quedó atrapada en las paredes de la casa que habitó desde niña hasta su muerte, marcada con el número 247 en la calle Londres, en pleno corazón del barrio de Coyoacán. El recorrido inicia por el comedor, con su piso de madera que ella mandó pintar de amarillo. Aún están los molcajetes que llenaba con salsa verde. La habitación contigua es la recámara de Diego Rivera. 

Después está la cocina, uno de sus rincones favoritos. Frida se encargaba de supervisar la sazón del guajolote en mole para sus invitados especiales, entre ellos Dolores del Río. En la planta alta se muestra su estudio, donde está su silla de ruedas y el caballete que le obsequió Nelson Rockefeller. 

También se conservan los pigmentos y pinceles que expresaban sus penas y sufrimientos en los lienzos. De ese mundo de color pasamos a la recámara. En el dosel de la cama todavía está el espejo que la reflejaba postrada los últimos años de su vida, y en el tocador la vasija de barro que contiene sus cenizas.

Al fondo de la casa se exhiben sus vestidos, las prótesis de pierna y los corsés de metal y yeso, objetos que salieron a la luz después de 15 años del fallecimiento de la pintora.

museofridakahlo.org.mx

La colección Museo Dolores Olmedo 

Después de viajar dos años por Estados Unidos y Rusia, el mayor acervo de obras de Frida Kahlo regresa a casa, el Museo Dolores Olmedo. Para celebrar los 110 años de su nacimiento, inauguraron la exposición “Frida Kahlo. Me pinto a mí misma”. El público tendrá la oportunidad de observar 26 pinturas y fotografías de la vida diaria de la pintora. 

Entre las piezas imperdibles se incluyen los cuadros “La columna rota” (1944) y “Autorretrato con changuito”, una de sus últimas creaciones antes de morir en 1954. 

Una vez que recorras la exposición, vigente durante todo el verano, dedica tiempo a contemplar las colecciones de Diego Rivera, Pablo O’Higgins y de arte popular, donde destacan los famosos árboles de la vida. 

También podrás encontrar en los jardines los 12 perros xoloitzcuintles, descendientes de “Nahual”, el primer perro de esta raza que Diego Rivera regaló a su amiga Dolores Olmedo. 

www.museodoloresolmedo.org.mx

Dos museos, un camino Fridabus 

Frida Kahlo y Diego Rivera siempre estarán unidos con el Fridabus, un autobús que se encarga de enlazar dos museos, la Casa Azul y el Anahuacalli, construcción que Diego Rivera diseñó para resguardar su colección de piezas prehispánicas. 

Después de pasar una hora y media en la casa de Frida, el autobús parte hacia San Pablo Tepetlapa, Coyoacán, donde se ubica el Museo Diego Rivera-Anahuacalli. Es un edificio de piedra volcánica en forma de pirámide que da cabida a una colección de 59 mil figurillas de arte prehispánico (se cree que es la más grande del mundo) que recaudó durante toda su vida. Muchas de las piezas fueron rescatadas por el muralista en el comercio negro. Incluso, algunas las compró en el mercado El Volador, sitio que hoy ocupa la Suprema Corte de Justicia. El recorrido inicia en las salas del inframundo, con objetos mayas, toltecas, mixtecos y zapotecos hallados en ofrendas. 

El acervo se nutre de caritas sonrientes, deidades simbolizando la fertilidad, guerreros, fragmentos de lápidas con fechas inscritas, hasta llegar a la segunda planta, con los bocetos de algunos murales de Rivera.

www.museofridakahlo.org.mx

Frida por un día Riviera Maya

El hotel Andaz Mayacoba te da la oportunidad de hurgar en “El clóset de Frida” y vestirte al estilo de la artista mexicana. La experiencia consiste en seleccionar prendas de la diseñadora Claudia Bo y participar en una sesión fotográfica en la playa del hotel. 

Lo mejor es que la actividad es gratuita y tienes derecho a cuatro imágenes de cortesía. Si la huésped desea una sesión privada en otros escenarios de la propiedad y con outfits exclusivos se le cobrarán mil 600 dólares, por 20 negativos digitales. Incluye un recorrido en bote por los canales ecológicos de Mayakoba.

Para completar la sesión de fotos, Andaz te lleva a un encuentro con un “tacólogo”. 

El personaje trabaja en conjunto con el chef Jorge Cantón, para maridar tacos al pastor, pollo en achiote, barbacoa o el “trompo del día” que se le haya ocurrido al chef. Los antojitos van acompañados con cervezas artesanales. El “tacólogo” explica el origen de este platillo mexicano y cocina una salsa especial en presencia de los comensales. Todas las experiencias requieren reservación. 

mayakoba.andaz.hyatt.com

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