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Urge le regresen el dinero de su rescate

Tras la detención del secuestrador chileno en San Miguel de Allende, empresario exhorta la devolución del dinero que se dio por su rescate, porque, asegura es de él.

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García Valseca fue raptado hace 10 años y ahora pide la devolución del dinero que se dio por su rescate. FOTO: Agencia Reforma

García Valseca fue raptado hace 10 años y ahora pide la devolución del dinero que se dio por su rescate. FOTO: Agencia Reforma

Eduardo García Valseca exige le devuelvan lo que es suyo.
Después de conocer de la captura del ex guerrillero Julio Escobar, quien presuntamente forma parte de la organización criminal que perpetró su secuestro en 2007, el empresario pidió que las autoridades le restituyan lo que pagó por su rescate.
“Las autoridades de México tienen la obligación, si este señor fue, o quien haya sido, de regresar el dinero que me quitaron, que era dinero ahorrado para el futuro de mis hijos”, dijo en entrevista telefónica desde Washington, donde reside actualmente.
García Valseca, quien fue plagiado el 19 de junio de 2007 y liberado el 24 de enero de 2008 tras el pago de una fuerte suma de dinero, dijo que la PGR lo contactó para que acuda a una diligencia de identificación del presunto plagiario.
“El daño que me hicieron fue terrible y tiene (la autoridad) una obligación. Así como obligan a todos los ciudadanos a que paguen impuestos, tienen la obligación a dar seguridad a los ciudadanos y conmigo han fallado en todo”, expuso.
Operaba chileno con bajo perfil

El empresario Eduardo García Valseca, quien fue plagiado en 2007 presuntamente por la banda liderada por el chileno Raúl Escobar Poblete, aseguró que esta persona y su pareja se incrustaron en la sociedad de San Miguel de Allende sin levantar sospechas.
Indicó que ahora que se han publicado las fotos del presunto delincuente, su familia lo ha reconocido como uno de los padres de familia que acudía con su hijos a la escuela de Los Charcos, propiedad del empresario y de su esposa ya fallecida.
“Este señor, específicamente el criminal que agarraron, al chileno, lo identifican que estuvo en la escuela que fundó mi mujer en Los Charcos, en San Miguel de Allende, y era parte del grupo de padres que estaba involucrado en la educación de los hijos.
“Mi hijo, el mayor, me dijo que él habló con este chileno varias veces; o sea, sí estaba totalmente metido dentro del grupo de San Miguel y tenían una vida normal como cualquier gente”, indicó.
De acuerdo con la PGR, el grupo criminal al que pertenece Escobar está integrado por sudamericanos y al menos un ciudadano estadounidense, en el caso de los primeros, se presume que se trata de ex guerrilleros o personas que recibieron entrenamiento especial.
García Valseca indicó que desde que ocurrió su plagio, él se dio cuenta de que sus captores no eran mexicanos debido a la manera en la que hablaban y se comportaban.
“Desde que vi al tipo que me sacó del coche, le vi facha de que ese señor no era mexicano y luego, en los escritos que me dictaban, querían hablar como mexicanos.
“Un día uno me dijo, en vez de te voy a partir la madre, como se dice en México, me dijo: ‘te voy a sacar la madre’. También dominaban perfectamente el inglés.
“Le dije a la Policía que no me dieron de comer estilo mexicano. Ya sabe que en México la base de la dieta son tortillas y frijoles”, indicó.
Otra característica especial del grupo criminal, recordó, era el orden, la precisión y la disciplina con la que ejecutaban todo lo que hacían, así como el método que utilizaron para doblegar su voluntad.
“Era gente sofisticada, era gente que, definitivamente, son paramilitares o guerrilleros. Todo lo llevaban con precisión, la hora que me despertaban, la hora que me daban una prueba de desayuno mínima”, señaló.

‘Las cosas claras, si no pagan muere’

Un millón de dólares es la suma que los secuestradores pedían a los familiares de Nancy N., la mujer de origen francés que fue secuestrada en San Miguel de Allende.
Fue por este caso por el cual se logró la detención Raúl Escobar Poblete, un integrante de la guerrilla chilena que era buscado por la Interpol en 190 países y a quien las autoridades de Guanajuato señalan como el presunto responsable del plagio de Nancy.
Así se lee en los informes de los policías, a las que Reforma tuvo acceso, y en las que se describe el contenido del paquete que un taxista debía entregar en el hotel Nirvana.
El paquete incluía cuatro documentos (dos escritos en español, uno en francés y uno más con imágenes de la víctima), una USB, una caja color azul y un pequeño frasco que resguardaba el dedo meñique de la mujer.
El primero de los documentos estaba dirigido al esposo de Nancy, a quien bajo amenazas le dicen: “Vamos a dejar las cosas claras: si no pagan, Nancy muere. Con la misma certeza que cuando dijimos que si no llegamos a un acuerdo a Nancy le cortaríamos un dedo.
“En este momento pasamos a cumplir parte de la advertencia que le hicimos en la carta anterior, comenzamos a hacer pública esta etapa de la negociación enviando esta carta a su entorno social.
“El próximo paso será entregarlo a los medios de comunicación y redes sociales”, se lee en el primero de los documentos contenidos en el sobre amarillo y que fue revisado por peritos especializados.
Al final de la misiva, los secuestradores sentencian: “La respuesta del pago de un millón de dólares, (escrita en cifras) y que Nancy no sufra el segundo daño debe hacerla el día jueves 1o. de Junio antes de las 11 (am) a través de este mismo correo”.
Y detallan la captura

En el informe se describen los detalles de cómo ocurrieron los hechos desde el reporte que realizó el taxista a las 10:00 de la mañana del 30 de mayo hasta las 13:30 de la tarde que los peritos especializados de la Procuraduría de Justicia del Estado de Guanajuato (PGJE) reciben las pruebas que hoy forman parte de la investigación que se sigue en contra de Ramón Guerra Valencia y/o Raúl Hernández Poblete acusado de secuestro.
En ellos se confirma que un taxista recibió el paquete de manos de un hombre de tez blanca, acento extranjero, que portaba un cabestrillo y quien le pagó 500 pesos por realizar la entrega en el restaurante Nirvana.
Confirman también que fue en la gasolinera de Calzada la Estación donde el taxista esperó a los elementos de Seguridad Pública, los mismos que logran la detención del sudamericano.

En esta nota:
  • Eduardo García Valseca

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